Chiquihuite acostadito

Esa tarde llegaste tarde a casa,
me dijiste que la fábrica de libros
no encontraba palabras adecuadas.
Al medio día llamaste
para preguntar qué hacía falta comprar
para la cena.

Te miré deshojando
el sonido que emanaba en tu mirada
con tus dos labios.

Y yo dos besos te di
resonando en los valles de tu vientre
con tus ojos desnudando mi mente
y nuestras manos en una plegaria
encontraron toda redención capital
esa noche amaneció.
oo

Fotografía por monkey.sapiens

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