Change

Han pasado algunos años desde que mi relación con alguien especial terminó,  no supimos cómo lidiar con nuestros problemas.

Una noche terminé saliendo de su departamento con mis pertenencias dentro de una maleta, estando afuera levanté del suelo  nuestra foto de 30 x 30cm donde estamos abrazando al perro. Se enojó bastante y la arrojó a la calle en plena discusión.

Los días siguientes fueron difíciles, realmente no quiero recordarlos. Lo que sí voy a decir es que me deprimí bastante, bebía todo el tiempo y perdí varios empleos.

Por cierto, algunos amigos me acogieron en su casa, al principio les dije que me quedaría solo unos días, pero terminé por alojarme durante varios meses. Lo siento mucho.

Estoy mejor. Eso me hizo tocar fondo y cuando tocas fondo, cambias.

Recuerdo cómo solía ser antes, una persona despreocupada por el futuro, arrogante y con la idea de que yo no tenía que cambiar, sino quel gente a mi alrededor tenía que hacerlo para poder comprenderme.

Ahora soy mejor de lo que alguna vez fui. He pasado tiempo lejos y me ha sentado bien. Hoy soy una persona honesta, honorable, confiable y responsable. La gente ahora me busca, nunca me había pasado.

Eso me recuerda que tengo una anécdota que contar. Hace tiempo, en la ciudad donde vivía, conocí a una persona dentro de un bar e intercambiamos números, algunos días después quedamos para salir.

Cuando menos pensé estábamos en un cuarto de hotel sentados al filo de la cama mientras yo, casi llorando, le contaba mi historia con mi ex pareja.

Le dije que le extrañaba mucho y que nada me daría más gusto que volver a verle. Esta persona me escuchó atentamente y cuando terminé se quitó la ropa. Tuvimos sexo a pesar de que minutos antes yo estaba hablando sobre mi ex. Si lees esto, lo siento.

En fin, cuando salimos del hotel nos despedimos y cada quién se fue por su lado. Nunca volvimos a hablar. Supongo que le va bien.

Hace tiempo que estoy de regreso en mi ciudad natal. He pensado en hablarle a mi ex pareja y pedirle que nos veamos, quiero que me dé la oportunidad de demostrarle que soy diferente. No quiero meter presión.

A veces me muero de ganas por verle de nuevo y compartir la misma habitación todas las noches. Pero entiendo que ese tipo de cosas se hacen lento y de a poco. Definitivamente no puedo llegar a proponerle que hagamos mil cosas juntos, ya no me conoce, ya no le conozco.

Me di cuenta de que cambiar es posible cuando lo deseas o cuando te sucede algo que te hunde. A mí me bastó con que la persona que más quería me dejara.

Fotografía por Pierre Wayser