Cafeterías y panaderías

“Nada está perdido si se tiene por fin el valor de proclamar que todo está perdido y que hay que empezar de nuevo.”

–Julio Cortázar

  • Blah Blah Café

    Blah Blah Café

    Cuando las mesas se llenan de cerámica, acuarelas o copas de vino, el lugar se transforma y se vuelve un punto de encuentro creativo. Ver cómo las personas conectan entre ellas es probablemente la parte más gratificante. 

  • Café Begonia

    Café Begonia

    En el interior nos volvemos uno: hay una transformación en el caos y el ritmo. Es significativo saber cuántas manos se necesitan para hacer esto posible y es muy motivador vivir el proceso completo: ver el esfuerzo que hay detrás para que cada bebida y alimento llegue a la mesa.

  • Pasguato

    Pasguato

    El nombre viene de algo muy personal: mi abuelita nos dice “pazguatos” a sus nietos e hijos. Significa algo así como “menso”, pero en tono cariñoso. Me gustó escribirlo con “s” en lugar de “z”; apropiármelo. El proyecto también tiene eso: no tomarse demasiado en serio las cosas, pero sí hacerlas con intención.

  • Celaje Café

    Celaje Café

    No importa qué parte del día sea, cuando entras a este espacio pierdes el sentido del tiempo por tan acogedor que puede llegar a ser. Es un concepto que no todos tienen; encuentras detalles creativos y únicos en cada una de sus esquinas.

  • Calidia

    Calidia

    Parte de la experiencia en Calidia es que, cada temporada o mes, nuestros clientes puedan descubrir un menú nuevo. Diseñamos desde cero la panadería, las bebidas y la comida, ofreciendo opciones innovadoras además de nuestro menú fijo.

  • Bombs Coffee

    Bombs Coffee

    La intención fue traer a Durango un concepto distinto: un espacio que combinara técnica, innovación en bebidas y una inspiración clara en proyectos internacionales que entendían el café como experiencia, no solo como consumo.

  • Bailongo

    Bailongo

    El gestionar eventos, colaboraciones, exposiciones, sesiones musicales, así como la curaduría para mantener el espacio vivo, implica una inversión de tiempo y energía mucho mayor de lo que imaginábamos. Nos obligó a entender que el proyecto no solo es un lugar físico sino una comunidad viva donde se generan vínculos.

  • La Helena

    La Helena

    En los alrededores no había proyectos con cafés de otras partes de México y eso parecía un gran reto. No sabía si la colonia lo iba a tomar de buena manera pero el objetivo era claro: crear un proyecto descentralizado y generar una comunidad. 

  • La Nebulosa

    La Nebulosa

    Si La Nebulosa fuera una ciudad, estaría en la ciudad de Mos Eisley, en el planeta de Tatooine, dentro del universo de Star Wars. Aquí no vienes solo por café… vienes a comenzar tu próxima aventura.

  • Monarch Haus

    Monarch Haus

    Nuestro consejo: no intenten analizar el café. Solo siéntense y miren cómo la luz se rompe entre las hojas de los árboles, y cómo la gente ensaya su propia felicidad sobre un pan recién horneado. Esa paz de tres minutos es, probablemente, el artículo más caro y escaso de nuestro menú.

  • Espíritu Café

    Espíritu Café

    Espíritu nace entre las faldas de una montaña, fruto del amor al café desde generaciones, y como una ventana de visibilidad hacia el origen: de las manos y corazón de nuestra gente, hasta la taza final.

  • Koneko Sweet Stand

    Koneko Sweet Stand

    La idea original era sencilla: ofrecer té, café o matcha mientras la gente compraba. Abrimos con esa intención tranquila, casi discreta. Pero algo inesperado ocurrió.