Cartas que nunca mandé. #1

Últimamente tengo a parís mucho en la cabeza.

Es mi pendiente. Puse prioridades ajenas antes que las mías, me pospuse. No me lo recrimino, no me mal interpretes, soy inmensamente feliz, ya lo sabes.

Pero, es mi frustración más grande.

No te conté, retomé las clases de francés, no quiero pavonear, pero creo que soy bastante buena.

Dicen, y creo fervientemente, que uno debe proyectarse en lo que quiere. Quiero ir a parís. Tomarme un café, fumarme un cigarrillo, mirar la torre Eiffel y llorar. De felicidad. Quiero hacerlo siendo exitosa, no una borrega de 20 años con solo sueños en los bolsillos. Quiero decir que llegue, por que me lo merezco. Quizás aquel entonces no era mi momento.

El otro día lo dije en voz alta, en algún rapto de sensibilidad que cada tanto me dan, y tuve la desgracia que la otra persona me estaba escuchando atentamente, y no tardo ni dos segundos en contestarme que hace tiempo me quería recomendar un libro, de esos de culto que la gente se horroriza si no lo leíste aun. Un autor colombiano. Me dijo que desde que me conoció le hacía acordar a uno de los personajes, al segundo me aviso que no era opio en las nubes, ja, claramente no conoce a la maca del pasado. Siguió diciéndome que lo lea.

Todavía no me decido a hacerlo. Su descripción no me gusto. Una madre separada, latina, que llega a parís con su hij@ a vivir en un studio y con la promesa de un amor… Una promesa? En qué momento pensó que era buena idea decirme eso? En qué momento eso le hizo pensar en mí? Me veo mediocre a caso? Yo no quiero llegar a un studio, yo quiero un piso en alguna rue de renombre, quiero champagne, yo quiero llegar alto. Y de promesas mejor ni hablemos, primero no necesito un amor, y menos una promesa de amor, si va a haber algo que sean hechos, ya me conoces.

Bueno, te dejo, me voy a dormir, quería contártelo ya que hace tiempo no te escribía. Sé que vos me entendiste y te acordaste de nuestras charlas de trasnoche mirando estrellas, que épocas. En fin, cuando llegue a parís, ahí te espero.

Xo.

Azul

Fotografía por Steven Simon

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Sección: Inside

Azul es mi alter ego. Azul es quién se permite pensar, actuar y, por sobre todo, sentir. Azul es quién lidia con las emociones que Maca, claramente, no puede. Azul acepta que no se puede ser fuerte todo el tiempo. Azul es la mejor versión, solo la conocen quienes son dignos de ella. Azul es Azul.

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