<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Antonio Pérez, autor en ERRR MAGAZINE</title>
	<atom:link href="https://errr-magazine.com/author/toninoperez9/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://errr-magazine.com/author/toninoperez9/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Wed, 10 Jun 2026 17:10:23 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0</generator>

<image>
	<url>https://i0.wp.com/errr-magazine.com/wp-content/uploads/2024/11/cropped-image0.jpeg?fit=32%2C32&#038;ssl=1</url>
	<title>Antonio Pérez, autor en ERRR MAGAZINE</title>
	<link>https://errr-magazine.com/author/toninoperez9/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">83915525</site>	<item>
		<title>La playa</title>
		<link>https://errr-magazine.com/la-playa-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 26 Mar 2021 14:00:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://errr-magazine.com/?p=167237</guid>

					<description><![CDATA[<p>Viajaron unas cinco horas sin parar, Ángel manejó rápido por la prisa que le pedía tener el cuerpo de María sólo para él. Tomaron el último libramiento hacia la costa, que se hizo eterno por los camiones de carga y un accidente en el kilómetro 43. María iba calmada, no llevaba maquillaje y el sudor [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/la-playa-2/">La playa</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Viajaron unas cinco horas sin parar, Ángel manejó rápido por la prisa que le pedía tener el cuerpo de María sólo para él. Tomaron el último libramiento hacia la costa, que se hizo eterno por los camiones de carga y un accidente en el kilómetro 43. María iba calmada, no llevaba maquillaje y el sudor sólo hacia que su piel brillara en un tono cálido. Su cabello largo volaba con el viento que entraba por el quemacocos, mientras ambos jugaban a recordar canciones culposas en su repertorio musical.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Faltaban pocos kilómetros cuando el calor los hizo parar por cervezas para continuar cantando en el delirio del camino. Su hostal era poca cosa, no había lujos ni siquiera un televisor o ventanas, apenas el mosquitero sobre la cama les permitía darse un lujo de comodidad.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Apenas terminaron de llegar cuando el hambre los obligó a recorrer las calles en búsqueda de alimento. Las calles no tan llenas, los restaurantes a media capacidad y la playa ahí atrás revolcando las olas en un eterno ciclo de mareas. María pidió camarones, Ángel un cóctel y dos tostadas, hablaron de sus infancias, de los amores de pubertad que fracasaron antes de empezar siquiera. María parecía no sospechar que todo eso le parecía un cliché a su acompañante y, a pesar de padecer un tremendo asco por la preconcepción social, Ángel decidió bajar la guardia y abrazar el momento.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>La arena entre sus dedos los hacia jugar, el alcohol en sus cuerpos los invitaba a perderse en el placer. No tardaron en pedir la cuenta apenas había terminado la puesta del sol. Tomaron la llave de su habitación y cerraron las cortinas del balcón, María no tardó en desnudarse, Ángel se quedó en la orilla de la cama esperando por su amante. Tuvieron la noche para destruirse intentando arrancarse la piel para juntar sus almas, cruzaron sus miradas al momento del orgasmo y se durmieron lento encimando sus piernas hasta que el sueño les alejo a cada extremo de la cama.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Así pasaron los días donde no tenían que pensar en regresar a la ciudad, al trabajo, a la realidad. María no dejaba de pensar en las posibilidades de un futuro, Ángel, al contrario, no podía concebir el futuro. Aun así, en los silencios tendidos en la playa, no veían desperfectos en sus días, todo se iba con el mar, ola tras ola se limpiaban los miedos. La playa no les dejaba ver lo equivocados que estaban, esa misma playa que los enamoraba, era la que les envenenaba.</p>
<p>Fotografía por <a href="https://www.flickr.com/photos/emilywind/">Em Bernatzky</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Antonio Pérez' src='https://secure.gravatar.com/avatar/0a0e60aa6a23ced077d1052c4fcaeada74aebd5c658ab8b57fc9001b18e9aaf9?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/0a0e60aa6a23ced077d1052c4fcaeada74aebd5c658ab8b57fc9001b18e9aaf9?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/toninoperez9/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Antonio Pérez</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Subo montañas, diseño movimientos, escribo lo que veo, digo lo que siento.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/tonioperez/" target="_blank" >www.instagram.com/tonioperez/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/la-playa-2/">La playa</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">167237</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Nieve en el desierto</title>
		<link>https://errr-magazine.com/nieve-en-el-desierto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 24 Mar 2021 14:00:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://errr-magazine.com/?p=167222</guid>

					<description><![CDATA[<p>&#160; Del caos surgen pequeñas variaciones que, en condiciones iniciales, pueden implicar grandes diferencias en el comportamiento futuro, imposibilitando la predicción a largo plazo.  Del caos buscamos comprender lo que nos hace dudar, desmantelar los complejos y aferrarnos con seguridad a lo que nos permita vernos lúcidos de nuevo.  Del caos en mi vida llegaste [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/nieve-en-el-desierto/">Nieve en el desierto</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p>Del caos surgen pequeñas variaciones que, en condiciones iniciales, pueden implicar grandes diferencias en el comportamiento futuro, imposibilitando la predicción a largo plazo.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Del caos buscamos comprender lo que nos hace dudar, desmantelar los complejos y aferrarnos con seguridad a lo que nos permita vernos lúcidos de nuevo.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Del caos en mi vida llegaste un buen día, a decir verdad no recuerdo la fecha en específico.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Ahí estabas tú, jugando con las miradas y las risas. Moviéndote sutil y audaz entre la multitud, todo iba bien, parecía una grata casualidad. Pero, nadie recibe un aviso oportuno cuando las cosas están por cambiar, no hay un botón de eyectar, mucho menos pensar que te puedes aventar del barco, cuando bien sabes que el capitán es el ultimo en abandonar la nave.</p>
<p>Entonces, un día estábamos caminando junto al Rin, hacia frío en ese otoño alemán del que todos hablan pero pocos han sentido. Todas esas casa viejas de un legado ancestral, todas esas ruinas debajo de una ciudad muerta.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Tomaste mi mano y me miraste como sólo tu sabes hacerlo, sentí caer tu presencia sobre la mía abrazándome en el aire otoñal.</p>
<p>No había nadie, no era necesario, estábamos inmóviles de frente al futuro. Abrazando el caos que cada uno representaba para con el otro, creíamos saberlo todo, pensamos que todo sería diferente, como los enamorados pecamos de inocentes buscando casualidades, buscábamos nieve en el desierto.</p>
<p>Fotografía por <a href="https://www.flickr.com/photos/pawlikdoc/">Coastal Driver</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Antonio Pérez' src='https://secure.gravatar.com/avatar/0a0e60aa6a23ced077d1052c4fcaeada74aebd5c658ab8b57fc9001b18e9aaf9?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/0a0e60aa6a23ced077d1052c4fcaeada74aebd5c658ab8b57fc9001b18e9aaf9?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/toninoperez9/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Antonio Pérez</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Subo montañas, diseño movimientos, escribo lo que veo, digo lo que siento.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/tonioperez/" target="_blank" >www.instagram.com/tonioperez/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/nieve-en-el-desierto/">Nieve en el desierto</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">167222</post-id>	</item>
		<item>
		<title>53100</title>
		<link>https://errr-magazine.com/53100-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Feb 2021 10:58:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://errr-magazine.com/?p=165719</guid>

					<description><![CDATA[<p>Todo va y viene en el periférico, no todo acaba después de las Torres de satélite. Pero para aquellos que habitamos de este lado del área metropolitana es una señal de alivio ver esos viejos centinelas resguardando la entrada a nuestro hogar. Nacimos y crecimos entre esas avenidas de circuitos con nombres de profesiones, nombres [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/53100-2/">53100</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Todo va y viene en el periférico, no todo acaba después de las Torres de satélite. Pero para aquellos que habitamos de este lado del área metropolitana es una señal de alivio ver esos viejos centinelas resguardando la entrada a nuestro hogar. Nacimos y crecimos entre esas avenidas de circuitos con nombres de profesiones, nombres que simbolizan vidas ilustres y que nos dejan claro que en algún momento ser novelista o historiador fue un acto de respeto, que hoy por hoy es mal pagado y más un acto tan heroico como suicida. Son las 15:17 y las escuelas privadas de la zona comienzan a escupir pupilos que serán recogidos en camionetas blancas manejadas por amas de casa que aún ostentan el viejo modelo americano de dedicarse al hogar, aunque esto solo implique dar órdenes a la empleada doméstica y tener el título de alguna licenciatura guardado en algún librero. Los niños satelucos crecen pensando que están en una cápsula del tiempo, los suburbios mexiquenses los protegen de los peligros de la ciudad pero a la vez los vuelven estúpidos e incapaces de resolver sus vidas sin las comodidades de un auto, la televisión de paga o la tarjeta de crédito de sus padres. Mientras que allá atrás de las torres están los barrios bajos, casas de los que no se insertaron en el esquema económico del siglo pasado y son quienes te atienden y dan fuerza a los negocios locales. Aquí la economía está desfasada, y la vida te da dos opciones el norte o el sur, la ciudad o el exilio.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>¡Momento! Deténganse, que yo me tuve que detener a respirar, denme cinco que ya andaba arrastrando los pies, ya saben, caminando un poco chueco, pero para que todo esto quede claro tengo que contarles desde el principio.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Tú y yo nacimos en Ciudad satélite, aunque el “sateluco” haya nacido en la vecina CDMX “sateluco” se queda, amén. No se puede hacer mucho para librarse de esa etiqueta, la vida en el norte de la ciudad es simple, todo gira en torno al periférico, el Boulevard Manuel Avila Camacho para ser exactos. Esa avenida que allá en los suburbios nos define el tiempo, y vaya que todo pasa lento, creo que hace ya décadas de que podemos hablar de que el tiempo se detuvo. Mientras que la ciudad avanza en un frenesí de caos y modernidad, nuestras afueras se quedan suspendidas en un aire etéreo y suave. Que no te engañen, aquí vivimos en una burbuja de pujante clase media que aplasta y busca ocultar toda la pobreza que los rodea. No somos como el sur que se levanta entre sus antiguas casas del pedregal con roca volcánica. Aquí llego Barragán y Goertz para dejarnos casas modernistas y arquitectura escultórica. Sabes bien que hablo de esas torres multicolores. Altas, armónicas, imponentes, con el concreto descarapelado y las luces fundidas. Así mismo permanecen las familias en las casa aledañas, aferrándose a la idea de que alguna vez ese símbolo fueron ellos. Altos y majestuosos, que a pesar de las fracturas y los tiempos modernos, nada habrá de tumbarlos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>No hay mucho que hacer aquí, porque bien sabemos que no somos de allá, pero que tampoco tenemos algo propio. Se podría decir que solo somos el criadero de la mano de obra bien educada y el cementerio de los baby boomers.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Aquí nadie camina por las calles, aquí nadie espera que te mandes solo, aquí se paga con la tarjeta de papá, aquí las niñas bien presentan a su novio antes de la cena de navidad, aquí las convenciones sociales van primero, aquí si nos importa el que dirán, aquí es donde yo decidí valer verga.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>No pensé que esto llegaría tan lejos, pero que se le va a hacer si de aquí solo han salido músicos y ladrones de museos. El sateluco odia, odia ser lo que es, pero tiene aún más miedo de ser algo más y de fallar. Tiene miedo de alejarse, porque los que se van, se van sin dejar rastro que los identifique como nuestros, se van dejando sus habitaciones vacías y a sus padres para que mueran solos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Yo lo sé muy bien porque veo como se marchan con sueños grandes y poco dinero. Parece un éxodo migrante, porque sabemos bien que la tierra aquí fue rociada con sal y maldecida para matarnos de hambre. Solo se les ocurrió elegir nombres para nuestras calles. A mi siempre me gustaba leer esos nombres e imaginar que fueron ellos quienes descubrieron alguna vacuna o inventaron el televisor. Basta con querer averiguar quien fue Pafnuncio Padilla y encontrar un hueco en wikipedia.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Aquí se conocerán todos, es lo que es, un círculo cerrado donde todos han pasado por todos. No es que no hayan más personas, es que es mejor terminar de con lo local. Es más fácil, es la misma fórmula, es que quizás tú sí me quieras si ya te contaron como soy. Es el camino fácil, un antro de mala calidad, las mismas caras, la misma música y las amigas de siempre. Todo es más fácil cuando ya conoces a tu presa y juegas de local. No hay necesidad del anonimato, todo sea por pasar un buen rato y al día siguiente hay que cumplir el ritual de la resaca, contarles a todos que ya cumpliste con todas, qué ninguna se fue viva y que esa última fue en verdad la que te tachó de su lista.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Todos los que vivimos para ver el cambio de milenio lo sabemos, es más que obvio, ese calendario va mal. No entiendo porque insisten en sumarle años, si este mundo va marcha atrás, y al final seguirán esas torres ahí erectas como falos enormes, ornamentando el transitar de los autos, vigilando, expectantes de que a partir de ahí la cosa nunca cambie.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Fotografía por <a href="https://www.flickr.com/photos/cleo-nikita/">Cleo Thomasson</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Antonio Pérez' src='https://secure.gravatar.com/avatar/0a0e60aa6a23ced077d1052c4fcaeada74aebd5c658ab8b57fc9001b18e9aaf9?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/0a0e60aa6a23ced077d1052c4fcaeada74aebd5c658ab8b57fc9001b18e9aaf9?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/toninoperez9/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Antonio Pérez</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Subo montañas, diseño movimientos, escribo lo que veo, digo lo que siento.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/tonioperez/" target="_blank" >www.instagram.com/tonioperez/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/53100-2/">53100</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">165719</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Lux in tenebris</title>
		<link>https://errr-magazine.com/lux-in-tenebris/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Feb 2021 10:53:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://errr-magazine.com/?p=165717</guid>

					<description><![CDATA[<p>M  Tenía que llegar este momento, todo el sentimiento transformado en un golpe de realidad; la bofetada del destino que nunca termina de escribirse. Y cuando todo llegó, ahí estabas tú, mirándome con tus ojos café claro y tus labios perfectos. Yo vestía todo de negro anticipando el duelo. “Ya no sé que pensar cuando [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/lux-in-tenebris/">Lux in tenebris</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>M<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Tenía que llegar este momento, todo el sentimiento transformado en un golpe de realidad; la bofetada del destino que nunca termina de escribirse. Y cuando todo llegó, ahí estabas tú, mirándome con tus ojos café claro y tus labios perfectos. Yo vestía todo de negro anticipando el duelo. “Ya no sé que pensar cuando reflexionó que todo esto son palabras al viento” te dije.</p>
<p>Tuvimos todo, tuvimos el mejor futuro y no supimos alcanzarlo. Ahora tengo miedo de todo, tengo miedo de la gente y las relaciones. Tengo miedo de que todo tenga fecha final. Ya no hay más que azar, un apretón de manos, un adiós cordial y vámonos a pensar a otro lado que todo ha de estar bien. Pero ya no me da igual, sé que fue hermoso, fue sublime, fue todo lo que pude haber deseado para después contarlo.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Pero que puta mierda saber que hubo un momento donde los dos existimos juntos y que no fue suficiente.<span class="Apple-converted-space">  Sabes, s</span>eguido me pregunto ¿en qué estábamos pensando para dejarlo ir así de fácil?, ¿en qué momento fallamos y dejamos de intentar?<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>De verdad ahora te extraño de una forma tan ajena y distante, extraño ese bello recuerdo que me regalaste, tus ojos café claro, tu cabello despeinado, tu tacto suave y la insolencia de tu andar, tenías la perfecta anarquía de una vida sin sentido, eras tan auténtica en cada uno de tus actos, eras de besos largos y miradas fuertes. Que bello poema era tu cuerpo, trazos finos en un mar de terciopelo.</p>
<p>Pasaron meses y no había querido escribir estas letras por qué valoro demasiado lo que tuvimos, por eso y por miedo. Dejando caer estas letras me voy despidiendo de ese bello mundo donde todo tenía sentido por un instante, nada era mejor, nada más existía por que no había necesidad. Que fácil será olvidarnos de aquel sueño, que terrible saber que fue nuestro.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Y ahí sentados en la entrada de aquel bistro viéndote llorar al momento que mis palabras hacían lo suyo y te rompían el corazón, fue cuando supe que no había marcha atrás, sería de cobardes lastimarte de esa forma para después volver y arrastrarme por tu perdón.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Ahora que intento recordar todo fue rápido, todo excepto el regreso a casa para decirte adiós, un beso breve y dulce acariciando mis labios. Una última postal de tus ojos, un instante para recordarte y olvidarnos de una vez. Desde entonces no te he visto. Ahora se trata de seguir cada uno por su lado, crecer de la mejor forma y sin ataduras. Aprender que no siempre se gana cuando todas las apuestas están en contra. Dejarlo todo por qué no fue suficiente.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Sé que voy a comenzar a olvidar, será una larga jornada hasta borrarnos por completo. Lejos de ese futuro fallido esperando estar cerca del pasado aprendido.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Que son los meses comparados con los años que estuvimos juntos. Recuerdo cuando te vi por vez primera en los pasillos de la facultad, te veías tan bien con cabello corto, tus brazos tatuados, tus uñas negras, tus piernas largas y tus labios rojos. Eras perfecta, eras el sueño lúcido de una visión. Recuerdo como nos conocimos entre cervezas y escándalo, recuerdo el primero beso que nos dimos cuando tu cintura delgada me tomo por sorpresa, tus labios carnosos, tu mirada fuerte y esa capacidad tuya para hacerme olvidar todo a nuestro alrededor. La primera salida fue al centro histórico, paseamos, caminamos y nunca olvidaré la forma en que nos besamos. Esa pasión no la volveré a sentir nunca, ese arrebato y entrega que teníamos los dos para con el otro. Me gustabas tanto, me hacías tan bien y me encantaba estar a tu lado. No supe cómo fue que los días se volvieron meses y los meses en años, no me di cuenta en que momento me deje caer y vivía la cotidianidad de vernos y amarnos. Porqué pese a todo lo ocurrido al final, sé muy bien que nos amamos, nos dimos lo mejor que pudimos, nos compartimos de la mejor forma que supimos hacerlo. Tomamos nuestros cuerpos para demostrarlo, me niego a olvidarlo, no quiero que se pierda en mi memoria el recuerdo de tu cuerpo. Un cuerpo bello, estético y de trazos finos. Unos ojos claros con un lunar en el iris, unos labios tersos, un vientre plano, una mujer perfecta.</p>
<p>Me acompañaste en un largo proceso, me apoyaste en tantos momentos y sobre todo me regalaste tantos recuerdos. Esta será la bitácora donde pondré cada uno de ellos, este será el registro de un viaje que hicimos juntos y que al final nos despedimos para cambiar de aeronave y continuar en direcciones diferentes.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Esta noche nos recuerdo paseando juntos en el transporte público, tú y yo compartiendo el asiento de un viejo autobús y el destino incierto. Tantas noches que pasaron tan rápido y el mundo que no nos dejó acoplarnos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Tan rápido nos hicimos de una rutina, tan jovial y sincero era el acto de pasar por ti a tu casa en la calle de Florencia número 42. En todos esos años nunca se me ocurrió tocar el timbre, siempre preferí apoyarme de un mensaje que avisara mi llegada. Te veía bajar esos escalones con detenimiento, era en ese instante cuando me quemaban las ansias por besarte, eran esos segundos donde te podía ver ser natural ejecutando un acto cotidiano solo para mi. Podría verte como nadie lo hace, ese detalle de tener la primicia de un ángulo tuyo que nadie ha visto me enamoraba aún más de ti.</p>
<p>Abrías la puerta y subíamos a pasar la tarde juntos, donde fuera que estuviéramos así comenzaban nuestras tardes, me dabas la bienvenida y me adentraba en tu mundo para inventar el nuestro.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Adiós<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Fotografía por <a href="https://www.flickr.com/photos/cleo-nikita/">Cleo Thomasson</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Antonio Pérez' src='https://secure.gravatar.com/avatar/0a0e60aa6a23ced077d1052c4fcaeada74aebd5c658ab8b57fc9001b18e9aaf9?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/0a0e60aa6a23ced077d1052c4fcaeada74aebd5c658ab8b57fc9001b18e9aaf9?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/toninoperez9/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Antonio Pérez</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Subo montañas, diseño movimientos, escribo lo que veo, digo lo que siento.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/tonioperez/" target="_blank" >www.instagram.com/tonioperez/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/lux-in-tenebris/">Lux in tenebris</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">165717</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Miedos</title>
		<link>https://errr-magazine.com/miedos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Feb 2021 09:03:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://errr-magazine.com/?p=165715</guid>

					<description><![CDATA[<p>Tengo miedo,  Miedo a que me gustes,  Miedo de qué siempre. converses de forma elocuente y acertada.  Miedo de que conozcas mis debilidades y que seas una de ellas.  Miedo de que todo tenga que complicarse y sobre pensarse, Miedo de que parezca fácil olvidar mi pasado cuando estás cerca,  Miedo de que tenga que [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/miedos/">Miedos</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Tengo miedo,<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Miedo a que me gustes,<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Miedo de qué siempre. converses de forma elocuente y acertada.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Miedo de que conozcas mis debilidades y que seas una de ellas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Miedo de que todo tenga que complicarse y sobre pensarse,</p>
<p>Miedo de que parezca fácil olvidar mi pasado cuando estás cerca,<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Miedo de que tenga que ser así,<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Miedo de que todo se malinterprete y se sobre entienda<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Miedo de cuando todos me dicen algo contrario a lo que piensas,<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Miedo de parecer un tonto por creer que existe una posibilidad,</p>
<p>Miedo de las noches que me dejaron estar contigo,<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Miedo de que el flujo de las cosas haga más compleja mi existencia</p>
<p>Miedo de que te agobies pensando en algo que solo deberías dejar fluir,<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Miedo del azar que me trajo hacia ti,<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Miedo de que no pueda ser directo y amable, sutil y romántico, complejo y educado.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Por qué he aprendido que todo se va rápido, todo acaba de una u otra forma y prefiero haberlo intentado a haberlo callado,</p>
<p>Quizás hay mas cosas que ver, pero no siempre soy capaz de evitarlas.</p>
<p>Para que decirte más cuando ya te dije todo.</p>
<p>Eso es el miedo irracional de algo que parece más de lo que es y que al parecer la voz de la prudencia me dice: “detente.”</p>
<p>Me da miedo pensar que no sé que estoy haciendo, pero me gusta estar contigo.</p>
<p>Miedo de comenzar de nuevo sin saber qué estoy listo, o quizás nunca llegaré a estarlo.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Miedo de que me siento feliz y que jamás lo había sido de este modo. Independientemente de lo que está pasando es un camino totalmente nuevo.</p>
<p>Me da miedo el fracaso, pero me da más miedo no hacer nada y arrepentirme.</p>
<p>Fotografía por <a href="https://www.flickr.com/photos/cleo-nikita/">Cleo Thomasson</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Antonio Pérez' src='https://secure.gravatar.com/avatar/0a0e60aa6a23ced077d1052c4fcaeada74aebd5c658ab8b57fc9001b18e9aaf9?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/0a0e60aa6a23ced077d1052c4fcaeada74aebd5c658ab8b57fc9001b18e9aaf9?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/toninoperez9/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Antonio Pérez</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Subo montañas, diseño movimientos, escribo lo que veo, digo lo que siento.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/tonioperez/" target="_blank" >www.instagram.com/tonioperez/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/miedos/">Miedos</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">165715</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Condenados</title>
		<link>https://errr-magazine.com/condenados/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Pérez]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 17 Jan 2021 05:27:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://errr-magazine.com/?p=165520</guid>

					<description><![CDATA[<p>Tuvieron muchos años para reconocer que el fracaso era inevitable. Sin embargo les fue más fácil aferrarse a la costumbre y al desasosiego. Navegaban suave en la rutina de follar una vez por semana y salir por una buena comida que los hiciera elevar sus sentidos a placeres mundanos. Ángel era soñador, era un tipo [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/condenados/">Condenados</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Tuvieron muchos años para reconocer que el fracaso era inevitable. Sin embargo les fue más fácil aferrarse a la costumbre y al desasosiego. Navegaban suave en la rutina de follar una vez por semana y salir por una buena comida que los hiciera elevar sus sentidos a placeres mundanos. Ángel era soñador, era un tipo raro de anteojos de pasta dura y pantalones entubados, con cierto desapego a las personas que lo hacían sentirse solitario y pesimista. Alma era testaruda, de espíritu anárquico y un odio manifiesto al sistema actual. Se conocieron en una fiesta de la facultad sin amigos en común, solo se destaparon las miradas cruzadas de hace unos meses y todo se cerró en una caminata el zócalo entre esas multitudes que lo vuelven a uno valiente y cortés.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Amores de juventud hubieron pocos para ambos, se vieron identificados rápidamente en el otro, un frente en común para odiar al mundo por dejarlos fuera. Ángel continuó con sus estudios universitarios que le daban un aire de intelectual y le hacían la vida un poco más llevadera, por no decir soportable. Alma abandonó todo por un cuadro de ansiedad y depresión que la llevo a medicarse además de hacerse de una agenda llena de constantes visitas a especialistas mentales. Es fácil imaginarse que uno era la brújula del otro, pero ha decir verdad navegaban sin rumbo a falta de un destino a dónde querer llegar.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Mas de una vez Angel se vió tentado por otras compañías, más jóvenes, más activas, menos depresivas, menos anárquicas. Esto le daba un sentimiento de alivio y palmadas a su ego, pero a pesar de todo siempre terminaba regresando a Alma como quien regresa a casa esperando poder conciliar el sueño entre los brazos conocidos, en esas cobijas llenas de anarquía que le juraban no necesitar a nadie más. Alma era su refugio, uno que no le hacía olvidar sus errores pero que le daba un referente de progreso inútil y amor incondicional.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Esta vez no hubo un evento en especial que marcara la ruptura, fue el tiempo mismo, ese gigante que no se detiene aunque lo ignoremos. Ángel estaba por llegar a los treinta, edad de crisis, de cambio y de una constante autoevaluación para reconocerse como un fracasado. Alma en cambio iba a otro ritmo, ella era ajena a todo menos a su dolor, nunca reveló más de lo aceptable, en su interior sabía que Ángel no podría haber hecho más debido a su excesiva educación que le exigía estar al margen de los problemas de otros. Aquí comenzó una carrera contra los antidepresivos y a pesar de haber recibido un diagnóstico aprobatorio Alma nunca volvió o quizás nunca se pudo desprender de sus propios demonios.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Condenados al fracaso hacían el amor de forma salvaje, a sabiendas de que no eran el uno para el otro, buscaban engañar a sus cuerpos que los hacían sentir perfectos cuando entrelazaban sus dedos, mordían sus labios hasta sangrar, se anestesiaban en un páramo de placer y egoísmo. Se aferraban el uno al otro3, se abrazaban en el deseo, ese palpitar que no se detiene hasta que se trasciende en la búsqueda del placer. Comprender que tener ciertos rincones ocultos nos vuelve más complejos y más interesantes en la intimidad. Sentir nuestra capacidad de otorgar algo y disfrutar al otro recibirlo. Nada era más sublime que ese momento donde se veían a los ojos y podían olvidarse de todo. Nada podía invadir ese momento, aunque lo intentaban siempre en un descuido olvidaron que era imposible congelarlo todo y vivir ahí el uno en el otro y viceversa, como quien cegado por el egoísmo y el placer pretende olvidar.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Ángel tuvo que partir, no se trataba de subirse a un avión y olvidarse de todo. Era un capítulo más de esos donde la elección es simple: alegarse o morir. Llanamente era cuestión de supervivencia, lentamente la suma de los errores iba marcando la cuenta regresiva. Por qué cada falla genera una cicatriz que con el tiempo hacen de la piel una alfombra áspera y rugosa, un historial de derrotas visible en cada amanecer frente al espejo. Cada mañana era la bitácora cuando Ángel veía su rostro transformado, cada arruga era poca cosa comparada con esa mirada vacía y la pesadez del cuerpo. Que importa ver tu cuerpo demacrado en la suma de los desvelos y un exceso de ejercicios que te lleven a la fatiga con tal de sentirte capaz de sentir algo. Alma busco escapar en una intensa disciplina y control del cuerpo, desarrolló una maestría en el equilibrio y la respiración. La flexibilidad le mostró que su cuerpo era tan perfecto como su convicción de supremacía. Ambos tenían mucho que aprender aún, pero juntos habían desarrollado la capacidad de navegar sin problemas por la incertidumbre y el desapego.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Todo termino mal, no por qué hubieran necesitado de herirse el uno al otro mediante actos premeditados, esta vez se trató de un viejo enemigo tocando a la puerta. Los espero cauteloso y sin decirles nada se fue acercando hasta que al final, se hizo tangible e inevitable. La soledad es una maldita, es esa que muerde apenas le acercas la mano.</p>
<p>Por qué es triste saber que a nadie le importas, nadie hará nada por ti y no hay forma de volver a comenzar. Se preguntaron cómo fue que lograron permanecer tanto tiempo inmóviles, dejando las cosas pasar esperando una casualidad.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p>Fotografía por <a href="https://www.flickr.com/photos/ewitsoe/">Erik Wetsoe</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Antonio Pérez' src='https://secure.gravatar.com/avatar/0a0e60aa6a23ced077d1052c4fcaeada74aebd5c658ab8b57fc9001b18e9aaf9?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/0a0e60aa6a23ced077d1052c4fcaeada74aebd5c658ab8b57fc9001b18e9aaf9?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/toninoperez9/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Antonio Pérez</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Subo montañas, diseño movimientos, escribo lo que veo, digo lo que siento.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/tonioperez/" target="_blank" >www.instagram.com/tonioperez/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/condenados/">Condenados</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">165520</post-id>	</item>
	</channel>
</rss>
