• Las muchachas se van hacia el violeta

    Las muchachas se van hacia el violeta

    Nos movíamos ligeros del borde de la vereda de álamos sin perder el rumbo hacia los edificios altos. Una columna de luz se colaba entre las infinitas ramas y hojas que se movían apenas por el aire todavía frío del comienzo de la primavera. El envión de luz nos cruzaba de pronto y me dejaba…

  • La distancia es un barrio muy pobre

    La distancia es un barrio muy pobre

    “Hola Ratón, cosa bonita”, me decías, y yo sentía asco. Los roedores del tipo que sea siempre me han dado asco. Una vez de niño corriendo hacia la puerta de la escuela vi una rata muerta y me caí desmayado de la impresión y el miedo helado. (¿Quién eres? Las fotos son una porquería. Lo…

  • Rojo

    Rojo

    Y, bueno, creo que dijo pero realmente no me acuerdo. Todo sucede siempre como si cualquier cosa. Estábamos otra vez ahí, jugando squash. Botaba la pelotita azul, rígida y errática. Atravesábamos las líneas rojas una y otra vez y salpicaba sangre de menstruación que salpicaba todo hasta teñir completamente todo de rojo intenso y espeso.…

  • En tu camisón cabíamos los dos

    En tu camisón cabíamos los dos

    Unas tetas que no han pasado por las manos de otro no son unas tetas. La solución siempre es sencilla: hay que ofrecerlas, darlas, dejarlas estrujar. Afortunadamente esa mañana, porque era una mañana, me las entregaste a mí. Un carpintero, sí, aunque nada como un hornero. ¿Te he contado de esos pajaritos? Para conquistar a…

  • El sabor a almendras de tus muslos

    El sabor a almendras de tus muslos

    Soplamos dentro de una bolsa de papel y nos reímos. Podía oler el perfume de tu piel y pensaba que podía atraparlo de algún modo. Te bañaba con alcohol y te sacaba la blusa de algodón blanco para exprimirla en un frasco con pétalos. Te pedí un poco de saliva y mezclé todo agitándolo con…

  • Gardenias olvidadas

    Gardenias olvidadas

    Lluvia. Al paso de unas horas la carne de la lluvia, hongos. Los cortamos sin fuerza. Los guardamos en los pantalones y caminamos. Después una sierra entra de canto y una, tres ramas caen y hay un diluvio de hojas, polvo blanco. Me dices que ya hay leña nueva para un fuego descubierto pasado mañana.…

  • Hoy solamente quiéreme

    Hoy solamente quiéreme

    Ayer soñé después de mucho tiempo con ella. Nos casábamos solos bajo el Golden Gate. Me hablaba como si me conociera de toda la vida y adivinaba lo que pensaba. Por momentos yo no decía nada y ella decía lo que yo pensaba. Todo era muy real, pero porque adivinaba lo que yo pensaba me…

  • Mapa de pecas

    Mapa de pecas

    Tu vagina, ese bonito lugar para vivir. Ese mapa de pecas, nuca, espalda, nalgas, es un mapa de estrellas. En el vello iracundo de tu vagina, se organiza sin duda, el torrente de lava del volcán mi V adorada. La vi una sola vez. Espiga fina. Sus pezones señalaban el Oeste y el Oriente del…