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	<title>José Luis Bobadilla, autor en ERRR MAGAZINE</title>
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	<title>José Luis Bobadilla, autor en ERRR MAGAZINE</title>
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		<title>Palpitaciones</title>
		<link>https://errr-magazine.com/palpitaciones/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[José Luis Bobadilla]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 18 Oct 2019 14:00:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Roberta observaba palpitar su ranita. Una, dos, tres palpitaciones. Un temblor súbito, violento, irracional. La verdad es que la miraba porque pensaba en su chocho. Se parecían demasiado. Así igual le palpitaba cuando tenía a Paquito enfrente con su pinga erecta y desviada. Consensuaban, eso sí. “Tú abajo, yo arriba, tú arriba yo abajo, mejor [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Roberta observaba palpitar su ranita. Una, dos, tres palpitaciones. Un temblor súbito, violento, irracional. La verdad es que la miraba porque pensaba en su chocho. Se parecían demasiado. Así igual le palpitaba cuando tenía a Paquito enfrente con su pinga erecta y desviada. Consensuaban, eso sí. “Tú abajo, yo arriba, tú arriba yo abajo, mejor de laredo.” Pobre Paquito sudaba, sudaba mal. Lo mismo Roberta, pero a ella sólo se le humedecían las axilas. Ella pensaba en cómo la libraban las bailadoras de flamenco. No se imaginaba cómo con tanto ajetreo no les sudaba el sope. ¿Cómo conseguían que no les brillara el hueco de la aleta?</p>
<p>En fin, en eso estaba Roberta, viendo cómo su ranita palpitaba, cómo ampliaba su cuerpecito mojado. Y venía otra vez Paquito a su cabeza, el condenado. “Por la colita, anda, por la colita.” Se olvidaba Roberta muy rápido de la ranita. Y recuperaba la pinga de Paquito que rígida se mojaba en su agujero. Y ella apretaba, apretaba, duro, muy duro, hasta que casi le dolía, pero sentía placer en eso, Paquito qué. Se trataba del palo deslizándose en el hoyo que se llenaba de aceite con olor a quién sabe qué pero que ponía.</p>
<p>Y sí que ponía. Era la reconquista de Granada. Los moros tomando de nuevo España. Y Roberta miraba su ranita. Y eso era todo solamente. Sonaban Los Planetas. A ella le gustaba sentir a Paquito escuchando a Jota. Se imaginaba que la voz áspera y muchas veces indescifrable de ese vocalista andaluz, era en realidad lo que le entraba. Paquito qué. Al final, quien se excitaba y disfrutaba era ella, de su ranita no podía decirse otra cosa que palpitaba nomás.</p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img decoding="async" src="https://errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/08/44409694_331249767664064_6426940124877029376_n.jpg" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/jlbobadilla/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">José Luis Bobadilla</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Licenciado en Literatura Latinoamericana (UIA) y pasante de Maestría en Etnomusicología (UNAM). Formó parte del consejo de la revista &#8220;El poeta y su trabajo&#8221; dirigida por el poeta argentino Hugo Gola. Fundó y dirigió la revista &#8220;Mula Blanca&#8221;.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/jlbobadillaa/" target="_blank" >www.instagram.com/jlbobadillaa/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/palpitaciones/">Palpitaciones</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>Nuevo Mundo Reloaded</title>
		<link>https://errr-magazine.com/nuevo-mundo-reloaded/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[José Luis Bobadilla]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 20 Sep 2019 15:00:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En la Noche de Juan se queman fogatas para renovar la cosecha. Pero eso se ha ido olvidando y al parecer en ese el lugar, en Región, el último año se olvidó por completo. En un pueblo pequeñito cerca de San Francisco, California, por su puesto, también se alzaban demenciales hogueras para propiciar que los [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>En la Noche de Juan se queman fogatas para renovar la cosecha. Pero eso se ha ido olvidando y al parecer en ese el lugar, en Región, el último año se olvidó por completo.</p>
<p>En un pueblo pequeñito cerca de San Francisco, California, por su puesto, también se alzaban demenciales hogueras para propiciar que los campos de cultivo de la zona, ricos en tomates y calabazas, en tubérculos espectaculares –tanto como testículos de elefante–, pudieran nuevamente a crecer. Pero este último año, el último de los ancianos murió diciendo en español, en realidad nunca habló inglés: “los caballos vinieron de España y poblaron todas estas tierras esparciendo en cada pisada de su carrera en cada bufido, su irreversible maldición. No se olviden de encender los fuegos, es lo único que nos defiende cada año del terror de esos pezuñosos”.</p>
<p>Y claro, al caballo lo arrancaron del oriente y del medio oriente, Gengis Kahn no hubiera sido Gengis Kahn sin sus famosos caballos, lo mismo todo aquello sobre los puras sangres árabes, o sobre Babieca. A América llegaron y se esparcieron por las pampa argentina, por ejemplo, quedando manadas inmensas, sueltas por todos esas planicies de pajonales infinitos.</p>
<p>Cortés jamás hubiera conquistado nuestro continente sin sus caballos robustos. Algunos de esos caballos se escaparon hacia Centroamérica y total. El caballo se volvió en muchos lugares como Colombia, símbolo de prosperidad y poder. Es inimaginable pensar en los indios de Norteamérica, en los Siuox, sin su alianza con los caballos veloces y ágiles que peregrinaban y guerreaban en las praderas.</p>
<p>Pero regresemos unas líneas. En último año en muchos lugares de América se dejaron de encender las hogueras de la noche de San Juan. Era más que un tributo a la tierra, un pacto secreto con los “pezuños”, que sirvieron a los humanos, pero a costa de millones de animales muertos a lo largo de siglos desde su arribo al Nuevo Mundo. Si no hay fuego, si no hay leña crepitando, la maldición de una plaga no podría ser otra que la mismísima cara de la desgracia.</p>
<p>Comodoro al día siguiente de la noche de San Juan salió de su cabaña y miró Región respirando el aire fresco de la montaña. Sus pulmones se llenaron extrañamente de ese aire liviano de un modo largo y demorado, cuando exhaló, hizo un bufido. Miró sus manos y tocó su pene y eran los mismos, pero agitando la cabeza con sus dedos recorrió la cabeza y relinchó. Corrió hacia al espejo y no podía hablar, bufaba y<br />
relinchaba horrorizado. Fue a la recámara de Lorenza y vio la cabeza de una hermosa yegua amarilla. Se exaltó.</p>
<p>Martha, Dominga, Jorgito, Pepa, Anacleto, Isabel, Pancracio, todo Región era una plaga de cabeza de caballo que corrían desesperados, unos para allá, otros para acá. “Mal’haya sea”, pensaban todos en su interior. Lo mismo sucedía en San Francisco y en realidad en el resto de América. Algunos inconsolables se suicidaban. Otros, más optimistas, comenzaron a ver la manera de pasarla bien.</p>
<p>Probaron el alcohol pero los asesinaba. Se olisqueaban las colas humanas con los hocicos largos pero era muy difícil. Algunas mujeres le arrancaron los huevos a sus maridos porque no controlaban sus largas dentaduras. Los hombres lamían pezones y vaginas pero no sentían ningún placer mientras sus mujeres se perdían en el abismo lustroso del orgasmo. De política ni hablar. Del precio del pasto menos.</p>
<p>El Nuevo Mundo, en el que Erik El Rojo, en el que Colón se internaron, volvía a renacer como un Nuevo Mundo Reloaded. La cosas ya no serían otra vez, como las conocíamos.</p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img decoding="async" src="https://errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/08/44409694_331249767664064_6426940124877029376_n.jpg" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/jlbobadilla/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">José Luis Bobadilla</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Licenciado en Literatura Latinoamericana (UIA) y pasante de Maestría en Etnomusicología (UNAM). Formó parte del consejo de la revista &#8220;El poeta y su trabajo&#8221; dirigida por el poeta argentino Hugo Gola. Fundó y dirigió la revista &#8220;Mula Blanca&#8221;.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/jlbobadillaa/" target="_blank" >www.instagram.com/jlbobadillaa/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/nuevo-mundo-reloaded/">Nuevo Mundo Reloaded</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>Todavía están buenas</title>
		<link>https://errr-magazine.com/todavia-estan-buenas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[José Luis Bobadilla]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 10 Sep 2019 15:00:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>María, María. Había orinado en la mañana mojando una tirita de prueba de embarazo y había llorado todo. Salió empujando la carriola con su bebe de dos años por las calles vacías del barrio burgués dónde vivía. Subió lentamente la cuesta y los árboles solos rechinaban sus hojas. María avanzaba viendo las esferas extraviadas de [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>María, María. Había orinado en la mañana mojando una tirita de prueba de embarazo y había llorado todo. Salió empujando la carriola con su bebe de dos años por las calles vacías del barrio burgués dónde vivía. Subió lentamente la cuesta y los árboles solos rechinaban sus hojas. María avanzaba viendo las esferas extraviadas de los ojos de su nene. Y pensaba, “qué hueva, encima otro”. Sacó su cel de la bolsa Prada que iba en el carrito sobre la panza de Lorenzo y siguió empujando el portabebés con la mano izquierda. Con la derecha picó el contacto de Rodrigo. Se puso el cel en el pabellón de la oreja y espero que el man contestara. Cuando contestó, le dijo: “quiero tu verga”. Rodrigo, le respondió: “Nel, nunca más, estoy harto de todo, pídesela a tu marido”. María siguió avanzando, desvencijada. Soltó la carriola para agarrarse la tetas pensando, “todavía están buenas”, el carrito con Lorenzo adentro, tomó vuelo en la curva que bajaba. Desde el peñasco de esa curva, un yunque, carriola y niño, se destrozaron poco a poco con los golpes firmes de la caída. Los fierritos del coche se quebraban mientras la fina piel del niño se raspaba y los huesos se trozaban. Al fondo no había nada. Una estúpida mamacita que se agarraba la tetas, un teléfono que caía al piso y la muerte inocente de un chamaco.</p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img decoding="async" src="https://errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/08/44409694_331249767664064_6426940124877029376_n.jpg" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/jlbobadilla/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">José Luis Bobadilla</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Licenciado en Literatura Latinoamericana (UIA) y pasante de Maestría en Etnomusicología (UNAM). Formó parte del consejo de la revista &#8220;El poeta y su trabajo&#8221; dirigida por el poeta argentino Hugo Gola. Fundó y dirigió la revista &#8220;Mula Blanca&#8221;.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/jlbobadillaa/" target="_blank" >www.instagram.com/jlbobadillaa/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/todavia-estan-buenas/">Todavía están buenas</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>Medusa y Neftalí. Gracia plena.</title>
		<link>https://errr-magazine.com/medusa-y-neftali-gracia-plena/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[José Luis Bobadilla]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Sep 2019 15:00:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Poco se sabe acerca de lo que realmente pasó. Pero las llamas, dicen, subieron hasta rozar las nubes blancuzcas del cielo gris de esa tarde de verano. Ni siquiera la lluvia pudo detener el fuego que tomó aquella casa vieja de Neftalí, primo de Isaías, nieto de Pánfilo y rehén, perdón, esposo de Medusa. Dorotea [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Poco se sabe acerca de lo que realmente pasó. Pero las llamas, dicen, subieron hasta rozar las nubes blancuzcas del cielo gris de esa tarde de verano. Ni siquiera la lluvia pudo detener el fuego que tomó aquella casa vieja de Neftalí, primo de Isaías, nieto de Pánfilo y rehén, perdón, esposo de Medusa.</p>
<p>Dorotea un día escuchó todo aquel cuento de la Medusa y se dijo que si un día evacuaría alguna hija la llamaría como el personaje de la mitología griega. Pensaba en la cabeza de serpientes y en la fuerza que de todo eso se desprendía, en que su hija jamás le tendría miedo a nadie si era capaz de convertir a cualquier gil en piedras con el poder de su cabellera de serpientes. Y se imaginaba cientos de coralillos que se mordían entre sí mientras su Medusita se limpiaba la cara con un trapo mojado en leche tibia de burra.</p>
<p>Neftalí era flaco y narigón. Más narigón que flaco la verdad, así que parecía una línea casi recta, pues caminaba ligeramente encorvado. El día del incendio se había levantado como siempre a buscar trabajo. Sin ganas de encontrarlo eso sí, no vaya ser que uno tenga un horario y una rutina. A él le gustaba salir a chupar piedras del jardín y a abrazar árboles. Se vendaba los ojos para besar los pechos redondos a Medusa y le metía la verga, también casi recta como él, por detrás para no verle los<br />
fulminantes ojos verdes que podría convertirlo en piedra.</p>
<p>Así vivían Neftalí y Medusa. El dinero lo conseguía ella. Salía a la calle envuelta en su rebozo y fijaba un prospecto. Cuando el susodicho bajaba de su BMW ella se acercaba y lo miraba, y antes de que lo convirtiera por completo en piedra le sacaba la cartera. Por lo mismo Neftalí no se preocupaba demasiado de encontrar chamba.</p>
<p>Pero esa tarde fatídica no hubo nada más que hacer. Medusa le bailaba de espaldas, desnuda, con las nalgas alzadas y aplaudiendo y él se entretenía con su ése. Lo estiraba y replegaba primero muy guango y poco a poco endureciéndose. Ya prendido le gritó ahogadamente a Medusa. Hacía como una aullido y ella más movía el traste gozosamente. Era tanto el placer que Neftalí distraído atoró su ése en una sandwichera. No quiso decirle nada a Medusa y buscando zafarse encendió el aparato quemando en primer lugar su ése, luego sus boxers, su camiseta de algodón. Medusa preguntó por el olor a chamuscado, pero Neftalí le decía mortificado: “Ardo, ardo.”</p>
<p>Y ardió, ardió él, ardió ella, ardió su casa entera. La vida misma, por un simple descuido, se atoraron.</p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img decoding="async" src="https://errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/08/44409694_331249767664064_6426940124877029376_n.jpg" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/jlbobadilla/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">José Luis Bobadilla</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Licenciado en Literatura Latinoamericana (UIA) y pasante de Maestría en Etnomusicología (UNAM). Formó parte del consejo de la revista &#8220;El poeta y su trabajo&#8221; dirigida por el poeta argentino Hugo Gola. Fundó y dirigió la revista &#8220;Mula Blanca&#8221;.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/jlbobadillaa/" target="_blank" >www.instagram.com/jlbobadillaa/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/medusa-y-neftali-gracia-plena/">Medusa y Neftalí. Gracia plena.</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>Todo mundo está podrido</title>
		<link>https://errr-magazine.com/todo-mundo-esta-podrido/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[José Luis Bobadilla]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Sep 2019 15:00:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La pieza era un espejo. Bueno, no realmente un espejo. Algo como un espejo, pero quien haya leído “El Aleph” de Borges puede entenderlo. Ahí se reunía todo, pero todo lo que a uno no puede gustarle. Por eso la pieza era una obra de arte. Porque incomodaba a todos. Incomodaba mucho. Era como si a [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>La pieza era un espejo. Bueno, no realmente un espejo. Algo como un espejo, pero quien haya leído “El Aleph” de Borges puede entenderlo. Ahí se reunía todo, pero todo lo que a uno no puede gustarle. Por eso la pieza era una obra de arte. Porque incomodaba a todos. Incomodaba mucho. Era como si a todo aquel que se posara enfrente de la pieza le <em>tronaran su cacahuatito</em>. Whatever that means.</p>
<p>Desde el comienzo, antes de la exhibición, todo fue un vomitadero. Nadie se explicaba realmente la razón, pero era obvio. Todo mundo está podrido. Pero todo mundo se hace tonto al recto de su fetidez. Van a mear, van cagar, ni modo que no estén ya podridos. Porque eso sale del cuerpo. Así que la obra lo único que hizo fue mostrar lo que realmente somos.</p>
<p>El primer espectador, en realidad espectadora, se paró delante de la pieza y aventó desde lo más profundo de la boca de su estómago un fango verde. Ese lodo era portobellos y lechuga jamás deglutidos. La señorita comía algo pero no masticaba, no quiero ni pensar cuando se va a la cama. El siguiente fue un gordito feliz. Pues papas molidas expulsó, con un poco de hamburguesa desde luego. Una cosa viene con la otra.</p>
<p>Y así. Vinieron rabanitos, aguacates, algo de arrachera, pollito rostizado y salsas. Salsas diversas. La verde, el guacamole, la roja de guajillo, etc, etc. Lo cierto es que la pieza funcionó. Era efectiva. No hubo nadie que no pasara por ahí sin al menos escupir un buen gargajo, algo de semen. El artista por supuesto se sentía satisfecho. Nadie nunca nunca había logrado un proeza tal. El arte finalmente era algo concreto, sólido y al mismo tiempo líquido. Porque de mirar un objeto llovían cascadas de licuados. Una obra útil finalmente, gracias a dios.</p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img decoding="async" src="https://errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/08/44409694_331249767664064_6426940124877029376_n.jpg" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/jlbobadilla/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">José Luis Bobadilla</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Licenciado en Literatura Latinoamericana (UIA) y pasante de Maestría en Etnomusicología (UNAM). Formó parte del consejo de la revista &#8220;El poeta y su trabajo&#8221; dirigida por el poeta argentino Hugo Gola. Fundó y dirigió la revista &#8220;Mula Blanca&#8221;.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/jlbobadillaa/" target="_blank" >www.instagram.com/jlbobadillaa/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/todo-mundo-esta-podrido/">Todo mundo está podrido</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>Las habichuelas de Juan</title>
		<link>https://errr-magazine.com/las-habichuelas-de-juan/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[José Luis Bobadilla]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 04 Sep 2019 15:00:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>No hubo nunca nada para Juan más importante que sus habichuelas. Desde niño las cuidó con esmero y ansiedad, evitando que nada las maltratara. La atesoró como nada en el universo entero a cambio prácticamente de nada. Juan era torpe y nervioso y eso le impidió usarlas como se debía. Ahí las tenía colgadas en su bolsita, [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>No hubo nunca nada para Juan más importante que sus habichuelas. Desde niño las cuidó con esmero y ansiedad, evitando que nada las maltratara. La atesoró como nada en el universo entero a cambio prácticamente de nada. Juan era torpe y nervioso y eso le impidió usarlas como se debía. Ahí las tenía colgadas en su bolsita, sin separarse de ellas. Sabía que abandonarlas le traería una gran desgracia. Un infortunio atroz, del cual no quiso nunca hacerse cargo.</p>
<p>Pero la vida no es tan seria nunca y un día tuvo que entregarse. Las habichuelas estaban lo suficientemente maduras y confió en ellas. Llegó temprano al restaurante para armarse de valor y se tomó un vino. Antes de que ella llegará fue al baño a acariciar sus tesoros deseándose él mismo mucha suerte. Sentado, solo todavía, pensaba mucho en sus habichuelas. En lo poderosas que eran. Ella finalmente lo saludó con una sonrisa elástica. Él no sabía si eso era algo bueno o malo. No supo cómo interpretarlo y se inquietó al grado de temblar junto con sus habichuelas. Osciló por completo, pero recordó que había ido al baño para que las cositas hicieran su magia.</p>
<p>Salieron del lugar tomados de las manos y besándose sus bocas. Hasta ahí todo iba de maravilla. Cuando llegaron al cuarto de hotel, ella entró al baño. Juan se sentó en la orilla de la cama, suspiró y volvió a sobar sus habichuelas buscando algo de paz. Ella salió desnuda y dispuesta. Él le miro las tersas lolas y sintió cómo todo se le iba para adelante. Nada podía esperar. Se sacó los zapatos y los calcetines. Sintió miedo, pero sacó las habichuelas en su bolsita arrugada, se levantó y las puso en el buró junto a la cama. Esa tarde a Juan le abrieron las pinzas. Se proyectó hacia ese cuerpo que veneraba y lo envistió sabiendo, que toda la confianza en sus habichuelas, lo habían coronado.</p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img decoding="async" src="https://errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/08/44409694_331249767664064_6426940124877029376_n.jpg" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/jlbobadilla/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">José Luis Bobadilla</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Licenciado en Literatura Latinoamericana (UIA) y pasante de Maestría en Etnomusicología (UNAM). Formó parte del consejo de la revista &#8220;El poeta y su trabajo&#8221; dirigida por el poeta argentino Hugo Gola. Fundó y dirigió la revista &#8220;Mula Blanca&#8221;.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/jlbobadillaa/" target="_blank" >www.instagram.com/jlbobadillaa/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/las-habichuelas-de-juan/">Las habichuelas de Juan</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>Las dos dan buenos masajes</title>
		<link>https://errr-magazine.com/las-dos-dan-buenos-masajes/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[José Luis Bobadilla]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 17 Mar 2018 08:08:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Sospeché de todo el día en que en un sueño me dijo: “Te amo”. No escuchaba esa estúpida expresión desde el día en que M, me lo dijo. Sé que tengo ahora que decir quién fue M. La verdad, importa poco, M puede ser quien sea. V es M, porque uno se enamora de uno [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Sospeché de todo el día en que en un sueño me dijo: “Te amo”. No escuchaba esa estúpida expresión desde el día en que <em>M</em>, me lo dijo. Sé que tengo ahora que decir quién fue <em>M</em>. La verdad, importa poco, <em>M</em> puede ser quien sea. <em>V</em> es <em>M</em>, porque uno se enamora de uno mismo aunque tome la forma que mejor convenga. <em>M</em> o <em>V </em>tienen los mismos pechos y me han despachado o despechado igual, da lo mismo. Tienen la vagina rosada y los pezones arqueados. Quizá, y esto debo consignarlo, <em>M</em> tiene el cabello largo y <em>V</em> lo usa hasta los hombros. ¿Pero qué carajos quiere decir eso? Las dos dan buenos masajes, las dos saben a choco chips.</p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img decoding="async" src="https://errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/08/44409694_331249767664064_6426940124877029376_n.jpg" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/jlbobadilla/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">José Luis Bobadilla</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Licenciado en Literatura Latinoamericana (UIA) y pasante de Maestría en Etnomusicología (UNAM). Formó parte del consejo de la revista &#8220;El poeta y su trabajo&#8221; dirigida por el poeta argentino Hugo Gola. Fundó y dirigió la revista &#8220;Mula Blanca&#8221;.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/jlbobadillaa/" target="_blank" >www.instagram.com/jlbobadillaa/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/las-dos-dan-buenos-masajes/">Las dos dan buenos masajes</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>Adentro, nosotros dos</title>
		<link>https://errr-magazine.com/adentro-nosotros-dos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[José Luis Bobadilla]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 17 Mar 2018 08:08:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Una mañana anoté: La bruma era la de Perote, la carretera de Mil Cumbres, el océano atrás, el Pico de Orizaba, adelante. Sentado en el asiento trasero, tú manejabas tu Fiat, negro y blanco, igual que la suerte. Sumidos en la niebla frondosa, sin ver, no tenía miedo: “No has crecido”, me dijiste. No tenía [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Una mañana anoté: La bruma era la de Perote, la carretera de Mil Cumbres, el océano atrás, el Pico de Orizaba, adelante. Sentado en el asiento trasero, tú manejabas tu Fiat, negro y blanco, igual que la suerte. Sumidos en la niebla frondosa, sin ver, no tenía miedo: “No has crecido”, me dijiste. No tenía miedo, pero no entendía si eras tú o alguien más, la que me hablaba.</p>
<p>-Pon un poco de música.</p>
<p>Encendiste la radio y sonaba “Sunday Morning”</p>
<p>-Qué ironía- te dije.</p>
<p>Entonces estaba lúcido y pude sentirte en la atmósfera cerrada de tu coche.</p>
<p>Cállate-susurraste-que ya va amanecer.</p>
<p>Citabas “Luvina” y estábamos tan próximos, tan envueltos, tan protegidos que el mundo pasajero, la densa realidad, se cifraba en mis huevos: <em>Adentro, nosotros dos, afuera, la hondonada</em>.</p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img decoding="async" src="https://errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/08/44409694_331249767664064_6426940124877029376_n.jpg" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/jlbobadilla/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">José Luis Bobadilla</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Licenciado en Literatura Latinoamericana (UIA) y pasante de Maestría en Etnomusicología (UNAM). Formó parte del consejo de la revista &#8220;El poeta y su trabajo&#8221; dirigida por el poeta argentino Hugo Gola. Fundó y dirigió la revista &#8220;Mula Blanca&#8221;.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/jlbobadillaa/" target="_blank" >www.instagram.com/jlbobadillaa/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/adentro-nosotros-dos/">Adentro, nosotros dos</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>El follaje está loco por ti</title>
		<link>https://errr-magazine.com/el-follaje-esta-loco-por-ti/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[José Luis Bobadilla]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 17 Mar 2018 08:08:36 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Muchos amigos me han contado que sueñan pero yo no les creo. Nadamos todos, eso sí. Nadamos en pisos mojados, en albercas, en cráteres. Nadar es &#8220;cógeme, cógeme&#8221;, el agua, &#8220;ay&#8221;, como cuando la sorprendí a ella orinando de pie. La orina cristalina era un chorro de vidrios. El vestido negro lo subía hasta el [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Muchos amigos me han contado que sueñan pero yo no les creo. Nadamos todos, eso sí. Nadamos en pisos mojados, en albercas, en cráteres. Nadar es &#8220;cógeme, cógeme&#8221;, el agua, &#8220;ay&#8221;, como cuando la sorprendí a ella orinando de pie. La orina cristalina era un chorro de vidrios. El vestido negro lo subía hasta el ombligo y su calzón a mitad de las rodillas, apenas se salvaba de salpicarse. Sé que soy su gorilita prehistórico desde entonces, así me bautizó. A partir de ese momento, la historia del hombre pasa por mis huevos. Lo sé porque que cada que se la meto siento la traslación y la rotación de la tierra sumergidas en la molienda universal. Quizá suena exagerado, pero no lo es tanto. Piensen que 1 es igual a 1, ¿ven? Las mismas cosas no son y son las mismas cosas. Volví a olerle la estrella de su ano, los incipientes pelos de su ahuecada axila: ”Te amo, te amo, <em>el follaje está loco por ti</em>.&#8221;</p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img decoding="async" src="https://errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/08/44409694_331249767664064_6426940124877029376_n.jpg" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/jlbobadilla/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">José Luis Bobadilla</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Licenciado en Literatura Latinoamericana (UIA) y pasante de Maestría en Etnomusicología (UNAM). Formó parte del consejo de la revista &#8220;El poeta y su trabajo&#8221; dirigida por el poeta argentino Hugo Gola. Fundó y dirigió la revista &#8220;Mula Blanca&#8221;.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/jlbobadillaa/" target="_blank" >www.instagram.com/jlbobadillaa/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/el-follaje-esta-loco-por-ti/">El follaje está loco por ti</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>Porque sí</title>
		<link>https://errr-magazine.com/porque-si/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[José Luis Bobadilla]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 17 Mar 2018 08:08:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Caminamos entre esculturas de las islas Cícladas y algunos pavorreales. Olí la nuez de su ano porque sí. Caminamos de la mano por sólo una semana, ¿por qué fue una semana?, porque sí. (Me gustaría no volver a soñarte con la leche escurrida entre los dientes. Niña de todas mis niñas.) Te quiero pelirroja y [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Caminamos entre esculturas de las islas Cícladas y algunos pavorreales.</p>
<p>Olí la nuez de su ano porque sí. Caminamos de la mano por sólo una semana, ¿por qué fue una semana?, porque sí.</p>
<p>(Me gustaría no volver a soñarte con la leche escurrida entre los dientes. Niña de todas mis niñas.)</p>
<p>Te quiero pelirroja y eres pelirroja.</p>
<p>Una vez te pintaba el culo de amarillo.</p>
<p>-¿Cómo se llaman tus lolas?<br />
-Hermenegilda y Pánfila<br />
-Me gusta: Gilda y Fila.</p>
<p>Honorables, me he dado cuenta, que no he hablado de ella.</p>
<p>(Qué cliché, pero pasaron muchas noches y no pude estar contigo. Me masturbé infinitas veces viendo unas fotos tuyas que conseguí por ahí, y cerrando los ojos sólo veo pavesas, cenizas de un cigarro que crepita entre whiskys y grillos que no dejan de hacer ruido.)</p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img decoding="async" src="https://errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/08/44409694_331249767664064_6426940124877029376_n.jpg" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/jlbobadilla/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">José Luis Bobadilla</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Licenciado en Literatura Latinoamericana (UIA) y pasante de Maestría en Etnomusicología (UNAM). Formó parte del consejo de la revista &#8220;El poeta y su trabajo&#8221; dirigida por el poeta argentino Hugo Gola. Fundó y dirigió la revista &#8220;Mula Blanca&#8221;.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/jlbobadillaa/" target="_blank" >www.instagram.com/jlbobadillaa/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/porque-si/">Porque sí</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>Chúpame mejor</title>
		<link>https://errr-magazine.com/chupame-mejor/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[José Luis Bobadilla]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 17 Mar 2018 08:08:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Recostados bocarriba, con su mano izquierda, mirándonos desde un plano aéreo, bombea mi miembro flácido. Cuak cuak, siempre los patos son dos líneas convergentes que vuelan sobre nosotros, una “V” en donde el que avanza en el vértice una vez que se cansa es reemplazado por otro, un vaso de whisky se termina y otro [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Recostados bocarriba, con su mano izquierda, mirándonos desde un plano aéreo, bombea mi miembro flácido. Cuak cuak, siempre los patos son dos líneas convergentes que vuelan sobre nosotros, una “V” en donde el que avanza en el vértice una vez que se cansa es reemplazado por otro, un vaso de whisky se termina y otro se llena.</p>
<p>Me contaba sobre una serie de televisión que yo no conocía. Me sudaba la frente, no quería que supiera que no sabía de lo que hablaba. Claro -decía yo- mientras gotas infinitas escurrían desde mi cabeza hacia la almohada. La garganta se me cerraba y preguntaba sobre mi pez.</p>
<p>Estaba tan preocupado que el pez se me escapaba por una oreja hasta el piso. Se agitaba con fuerza y golpeaba la duela, yo rezaba por dentro que se callara.</p>
<p>-Chúpame mejor, ándale- me dijo.</p>
<p>El pito se me ponía duro y me daba cuenta que se ponía contenta. Nervioso le pedía que me soltara. Le besé las tetas y lamí a mi leona, su melena era una llama en medio del pastizal.</p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img decoding="async" src="https://errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/08/44409694_331249767664064_6426940124877029376_n.jpg" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/jlbobadilla/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">José Luis Bobadilla</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Licenciado en Literatura Latinoamericana (UIA) y pasante de Maestría en Etnomusicología (UNAM). Formó parte del consejo de la revista &#8220;El poeta y su trabajo&#8221; dirigida por el poeta argentino Hugo Gola. Fundó y dirigió la revista &#8220;Mula Blanca&#8221;.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/jlbobadillaa/" target="_blank" >www.instagram.com/jlbobadillaa/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/chupame-mejor/">Chúpame mejor</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>Un trozo anaranjado</title>
		<link>https://errr-magazine.com/un-trozo-anaranjado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[José Luis Bobadilla]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 17 Mar 2018 08:07:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>De pronto desperté. Con el bikini puesto me recogió en la casa: Mi Amor-me dijo- y me tomó las manos, las puso en mi mandíbula, me besó, me mordió una mejilla succionando al final un poco de piel pegada al hueso. De pronto estábamos ya en el coche, con su mano en mi verga mientras [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>De pronto desperté. Con el bikini puesto me recogió en la casa: Mi Amor-me dijo- y me tomó las manos, las puso en mi mandíbula, me besó, me mordió una mejilla succionando al final un poco de piel pegada al hueso. De pronto estábamos ya en el coche, con su mano en mi verga mientras yo miraba el horizonte. Me sentía tan querido que me olvidé de todo y estábamos ya en Acapulco besándonos de nuevo en su Fiat 500. Fue la primera vez que pude cotejar las esferas duras de sus nalgas. Ensortijados, no veía nada cuando aparecimos dentro de un chalet frente al mar. El ventanal era gigante y el interior tan blanco como la Costa Brava. ¡Marlene!-gritaba ella-, y dos copas de vino se derramaron sobre nosotros. La arena era apenas un trozo anaranjado que caminamos solos y dispuestos.</p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img decoding="async" src="https://errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/08/44409694_331249767664064_6426940124877029376_n.jpg" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/jlbobadilla/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">José Luis Bobadilla</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Licenciado en Literatura Latinoamericana (UIA) y pasante de Maestría en Etnomusicología (UNAM). Formó parte del consejo de la revista &#8220;El poeta y su trabajo&#8221; dirigida por el poeta argentino Hugo Gola. Fundó y dirigió la revista &#8220;Mula Blanca&#8221;.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/jlbobadillaa/" target="_blank" >www.instagram.com/jlbobadillaa/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/un-trozo-anaranjado/">Un trozo anaranjado</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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