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	<title>Itz Morales, autor en ERRR MAGAZINE</title>
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	<title>Itz Morales, autor en ERRR MAGAZINE</title>
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		<title>El amor roto</title>
		<link>https://errr-magazine.com/el-amor-roto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Itz Morales]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 20 Mar 2021 14:00:59 +0000</pubDate>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy estoy pasando por uno de los momentos más complejos de mi vida (iba a decir complicado, pero la verdad decidí omitir esa palabra, más adelante entenderán porqué). Hace algunas semanas que México está parcialmente paralizado, y digo parcialmente porque entre la actitud de Juan Camaney de mucho paisano: “pos de algo me he de morir” y de todos aquellos que no pueden darse el lujo de guardarse porque deben llevar sustento a sus hogares día a día o forman parte de los grupos básicos de necesidades: limpieza, alimentos, salud, entre otros; el resto estamos confinados en nuestras casas en una especie de<i> class privilege. </i></p>
<p>No obstante, hay de <i>class privilege</i> a <i>class privilege</i>, y es que para muchas mujeres hacer cuarentena con sus bendiciones es una olimpiada para la cual no hubo tiempo de entrenamiento ni preparación, es más bien ahora una suerte de The Purge, escondiéndote en el mejor sitio: el baño, el patio, el cuarto, hasta pidiendo viada en casa del amigo de confianza. En mi caso, ha sido un reto lidiar con una <em>toddler</em> que está dejando la teta (el drama del adicto), un trabajo <em>full time</em> (que en un principio no era <em>full time</em>, pero ¡meh! 30 minutos trabajo y otros 15 minutos tengo que ir a su <em>petit</em> carpa a jugar, 30 minutos trabajo y 20 de llenar la piscina inflable, así hasta las 12 de la noche) aunado a mis propios dramas personales.</p>
<p>Es en esta salida del <em>freeway</em> (dramas personales a la derecha) que arranca este texto.</p>
<p>La cuarentena no sólo vino a poner en tela de juicio a nuestro frágil sistema comunitario, ese que en muchos casos es un utopía (o distopía para los imperialistas) desde nuestro actual sistema económico y de socio-convivencia, sino también a toda una sintomatología de nuestro frágil sistema emocional, específicamente ese que tiene que ver con las relaciones afectivas.</p>
<p>En el acontecer de nuestra cotidianidad vemos anestesiado o medianamente anestesiado nuestro rompimiento interno y qué es que los placebos están a la orden del día: fiesta, aplicaciones de citas, drogas, etcétera. También es cierto que hay verdaderas medicinas para el alma: familia, trabajo que nos gusta hacer, amigos y amigas divinos y sin duda algún buen terapeuta; sin embargo hoy por hoy nos toca estar encerrados con nuestra alma y que diosito nos agarre confesados.</p>
<p>Me ha tocado ser la paciente y la terapeuta en estos días de confinamiento, me ha tocado mentar madres y echar una lagrimita que nomás sirvió de aperitivo para mi cachete (menos mal, porque hubo una época en que mis mejillas parecían pub inglés en viernes). Y es que a uno le da duro acordarse que está ligeramente muy roto. Luego me da duro acordarme que ESTAMOS ligeramente muy rotos.</p>
<p>Tratare de no detallar mucho en mi historia personal, pues porque <em>penita</em>, bueno, más bien pudor emocional, pero creo que es una buena base para intentar explicar varios puntos. Estuve casada 8 años con un artista plástico (pintor y grabador básicamente). Tengo que confesar que el comienzo fue una bomba de emociones. ¡Santo dios! Eso que sentía era mi pecho revolucionado: dos personas dispuestas a compartir sus dimensiones más íntimas. Se sentía como <em>explotón</em> de rola en un rave (jajaja que ruca me sentí describiéndolo así), no había que esconder el interés, no tenía que dudar si quería verme o no, no dudaba en querer verlo o no, ni siquiera es que pensará en hacer una vida con él; es más, ni siquiera sabía si quería ser su novia “formal” (¡futs! que palabra tan horrible, forma=formato: pase a la ventilla 3 por el sello para formalizar). Pongan atención a esto porque en esta sociedad la palabra formal está cargada de una obligación moderna (modernismo), neo luterana, cristiano protestante, capitalista y jodida, y sí, mis queridos lectores, nos pasaron a chingar a todos en diversas latitudes y dimensiones.</p>
<p>No, no me malinterpreten el compromiso emocional que adquirimos hacia otra personas es sagrado, consensuado y debe funcionar en equilibrio, porque hay uno que otro/a mal parido/a que se esconde detrás de su anarquismo de caja de Chocokrispis para acumular cuerpos sin responsabilidad emocional, y eso es muy capitalista y neoliberal, así como cuando expropian el agua o los recursos de una comunidad en beneficio de una trasnacional. <i>Be careful</i> cómo usan los conceptos, no vayan a quedar como idiotas.</p>
<p>En fin, el caso es que esto que yo sentía no era formal, sino legítimo, lúdico y honesto, quizá por eso era tan deseado y se sentía tan bien; no era mi obligación, no había dudas ni deudas, no tenía que pasar a la ventilla 3. Esta nueva conexión se sentía como cuando estás en la preparatoria y deseas cambiar el mundo, pero, claro, luego terminas la universidad y entras a tu primer trabajo y el sistema formal ya te jodió. Lejos estábamos de ser perfectos. De hecho, él desde hace algunos años lidiaba con temas de salud, pero por favor, ¿acaso no todos tenemos derecho a la felicidad? Nuestro corazón no era fascista ni totalitario (o al menos eso creíamos), nuestro corazón no era excluyente como lo son los sistemas que aniquilan, esconden o ignoran  lo diferente, el problema es que no nos habíamos dado cuenta que ya estábamos en un campo de concentración y, lo peor, es cada uno de nosotros ya cargaba su propio fascismo emocional. El fracaso estaba anunciado.</p>
<p>Así comenzamos la aventura de querernos en tiempos cristianos protestantes. Poco a poco el <em>explotón</em> de tacha se convirtió en obligaciones institucionales. Nos queríamos, vaya que lo hicimos, nos quisimos hasta poner en duda nuestra propia cordura. Pero, había un pequeño problema: nos dijeron desde chiquitos que la familia es la institución base de esta sociedad. ¡Pucha vida que culpa tenemos de eso! Que culpa tenía él o yo de que a algún mentado se le haya ocurrido llamar institución al amor.</p>
<p>Así que bajo el mismo parámetro institucional que se usa para organizar la educación, el trabajo, la política, la producción de bienes y servicios debe de igual forma estar organizado el amor (bajo estos términos la locura pesa y duele mucho, muchísimo).</p>
<p>Así, pues, la convivencia diaria se convierte en una especie de fábrica de bienestar que constituye después el mercado de la sostenibilidad emocional. Una especie de intercambio para el cual no todos tienen los mismos recursos, y desafortunadamente no todos estamos dispuestos a aceptar cuando se pone de más o de menos, y por si fuera poco, para las mujeres es aún más complicado porque no sólo debemos saber operar la maquinaria sino también cuidar y limpiarla. Aunque parezca irónico, los humanos somos sumamente imperfectos en una maquinaria que demanda producciones perfectas.</p>
<p>El problema no era mi amor desbordado por el artista, el problema no era el amor loco del artista desbordado por mí. El problema era que la fábrica de bienestar no podía operar bajo condiciones tan desiguales, pero lo más pinche es cada quien, además, traía su propia versión de insumos, por supuesto insumos que se gestaban desde ese personal fascismo emocional, desde el <i>you must.</i></p>
<p>Desde el sistema cristiano protestante <i>aka capitalista, aka Babylon System</i>, la aceptación viene desde resultado y no al revés: aceptarnos como somos para generar mejores resultados. Pretendemos lidiar con los defectos de las personas pero siempre esperando resarcirlos una vez ligados a tu propia línea de ensamble (expectativas le llaman en algunos ranchos).</p>
<p>El problema no es fracasar en una relación como persona, sino como empresario: no valía lo suficiente, me desecharon-reemplazaron, y todo lo que invertí en ti dónde está. ¿Dónde está la ganancia? ¿O cuáles fueron las pérdidas? El amor roto no viene del espíritu, sino del negocio.</p>
<p>El artista y yo sorteábamos las olas entre el deseo, la música, el arte, el cariño, los sueños, la ansiedad, el miedo, la locura y la incertidumbre. Los momentos en los que más felices nos sentíamos era cuando compartíamos el amor por la belleza de algo: un cuadro, una rola, una película, un libro, un lugar. Pero, en cuanto pasábamos a la fábrica del bienestar, todo se ponía feo. Al final ni todo el amor ni todo el cariño evitó rompernos en 1000 pedacitos. Al final, las expectativas protestantes superaron el camino del <i>Lila*</i>.</p>
<p>*<i>La palabra</i><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%A1nscrita"><i> sánscrita</i></a> <b><i>lila</i></b><i> significa literalmente ‘pasatiempo’, ‘juego’ o ‘diversión’ [&#8230;] El</i><a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Brahman_(esp%C3%ADritu_universal_hinduista)"><i> Brahman</i></a><i> es plenitud absoluta, y decir que el Brahman tiene algún propósito en crear el mundo significaría que mediante el proceso de creación querría lograr algo que no tiene. Y eso es imposible. El Brahman no puede tener un propósito al crear el mundo. El mundo es una mera creación espontánea de Brahman. Es un lila, un juego del Brahman. Se crea de la dicha, por la dicha y para la dicha. Lila indica una actividad lúdica espontánea del Brahman, a diferencia del esfuerzo volitivo consciente. El concepto de lila implica libertad y no necesidad.</i></p>
<p>[Por cierto esa descripción de Lila la saqué de Wikipedia. Dicho esto y casi como con una especie de culpa por no usar el sistema APA, seguimos].</p>
<p>John Dewey decía que vivimos en una época donde se compartimentan los aspectos o fases del trabajo, en la cual las personas no reconocen experiencias significativas y satisfactorias. En las sociedades industriales, la acción, la emoción, la percepción y el pensamiento están separados uno de otro, están separados de los sentidos y por lo tanto los sentidos separados unos de otros.</p>
<p>Las posguerra es el <em>statement</em> de la división del placer, el juego y la responsabilidad. El <em>babyboomer</em> nos enseñó que el trabajo duro y el sacrificio son la puerta al paraíso, tengo mi propia conclusión al respecto, pero prefiero que ustedes hagan la suya.</p>
<p>No. Tampoco estoy diciendo que no haya parejas felices, al contrario creo que muchas han logrado compenetrarse en el pensamiento lúdico de su relación, como una especie de disidencia inconsciente, aunque dicen que en el inconsciente no hay azar.</p>
<p>Por ahora, prefiero auto-proclamarme anarquista. Entiendo el término como la creencia en la libertad individual y en la autonomía del sujeto, capaz por sí mismo de autorregularse, pero  estableciendo lazos cooperativos en el seno de la colectividad, es decir, el anarquismo como acto comunitario y de empatía: relaciones afectivas desde el bien común, desde la responsabilidad emocional y desde lo lúdico. Claramente esto es un reto, porque no olvidemos que estamos locos y rotos, que nos educó el sistema y que estamos llenos de demonios.</p>
<p>&#8220;No hay acto más revolucionario que el que haces sobre ti mismo: es decir el auto-cuidado y el de tú comunidad inmediata&#8221;.</p>
<p>Fotografía por <a href="https://www.flickr.com/photos/francescosambati/">Francesco Sambati</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Itz Morales' src='https://secure.gravatar.com/avatar/f0437c25ee1576b0a8e823c99835f2c78d1ccb50e3e7fbf2c676e9c74de52a27?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/f0437c25ee1576b0a8e823c99835f2c78d1ccb50e3e7fbf2c676e9c74de52a27?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/itzia-guzman/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Itz Morales</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Soy Diseñadora Industrial, pero desde hace 9 años me dedico a la museografía principalmente de exhibiciones de ciencia o historia, así que hoy por hoy me hago llamar museográfa. También imparto clases de Diseño en la UAM-Cuajimalpa. Tengo diversos intentos de proyectos de difusión del diseño como herramienta de cambio, así que pues seguimos trabajando. Soy mamá de una niña de 2 años y bueno esa es una labor muy grande, creo que lo bonito de mi maternidad es que no lo veo como una obligación (claramente es mucha resposabilidad) sino como un lugar de encuentro que funciona en distintas dimensiones para mí espíritu.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/itz_museum" target="_blank" >www.instagram.com/itz_museum</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/el-amor-roto/">El amor roto</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>APAPACHO</title>
		<link>https://errr-magazine.com/apapacho-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Itz Morales]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Apr 2020 18:58:32 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>1. ¿Cuál es tu palabra favorita?: Tengo varias, pero creo que es APAPACHO. Creo que resume muchos sentimientos: amor, ternura, empatía. 2. ¿Qué soñaste anoche? Si no te acuerdas, relata algún sueño reciente del que te acuerdes.: Uf, mi cabeza luego se va a lugares muy extraños, no recuerdo que soñe anoche, pero creo que [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b>1. ¿Cuál es tu palabra favorita?:</b> Tengo varias, pero creo que es APAPACHO. Creo que resume muchos sentimientos: amor, ternura, empatía.</p>
<p><b>2. ¿Qué soñaste anoche? Si no te acuerdas, relata algún sueño reciente del que te acuerdes.:</b> Uf, mi cabeza luego se va a lugares muy extraños, no recuerdo que soñe anoche, pero creo que mis sueños luego dependen de lo que estoy viviendo en ese momento, no siempre pero suele suceder. Me pasa muy seguido soñar con el mar, a veces de forma muy amable pero otras veces estoy a merced de grandes olas y ambientes nublados. Me pasa muy seguido también soñar con playas cristalinas (tipo el mar caribe) a las que debo llegar remando.</p>
<p><b>3. ¿Cuál es la película que más te ha hecho reír?:</b> Relatos Salvajes de Damián Szifron. Es como una especie de risa nerviosa.</p>
<p><b>4. ¿Qué canción te gustaría que pusieran en tu funeral?:</b> Mas bien sería un playlist de varias canciones, pero si me preguntas ahora creo que sería: Ella Sabe de Mula Band (reguetonsito feminista con mucho flow)</p>
<p><b>5. ¿Cuál es tu definición de «arte»?:</b> Ufff esta bien complicado ese concepto, estuve casada 8 años con artista plástico y creo que la definición que yo daría sería a través de como viví su proceso creativo y de lo que creo que el arte significaba para él. Creo que (el arte) es un lugar de encuentro para las emociones en el que nada esta definido (soy diseñadora, así que claramente aunque el diseño y el arte comparten procesos creativos, la finalidad es distinta), es decir la confrotación del artista con los materiales o herramientas está definida por una epifanía emocional antes, creo, que por epifnías funcionales.</p>
<p><b>6. ¿Cuál sería tu proyecto o colaboración ideal?:</b> Aquel en donde la participación sea horizontal, donde la jerarquías se borren, donde nadie eduque nadie desde el egocentrismo, sino que seamos capaces de aprender en conjunto.</p>
<p><b>7. ¿Cuál es el mejor consejo que alguien te ha dado?:</b> &#8220;no te asustes&#8221; (sufrí durante años ataques de pánico, así que cuando sentía que venía, pensaba en estas palabras que me dijo un amigo, así que me lo repetía para no dejar que mi mente se fuera por el lado obscuro). Creo más alla de los ataques de pánico es algo que trato de poner en práctica en mi cotidianeidad.</p>
<p><b>8. Si pudieras cambiar algo del mundo, ¿qué cambiarías?:</b> La tremenda inequidad social.</p>
<p><b>9. Un pingüino entra a tu cuarto con un sombrero puesto. ¿Qué es lo primero que te dice y por qué está en tu cuarto?:</b> -!Se te hace tarde!<br />
Soy muy dispersa a veces y tengo problemas de atención, así que si un pingüino viene a verme es muy probable que ni de chiste llegaría tarde o se me olvidarían cosas.</p>
<p>Fotografía por <a href="https://www.flickr.com/photos/myheadhasexploded/">Ian Allaway</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Itz Morales' src='https://secure.gravatar.com/avatar/f0437c25ee1576b0a8e823c99835f2c78d1ccb50e3e7fbf2c676e9c74de52a27?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/f0437c25ee1576b0a8e823c99835f2c78d1ccb50e3e7fbf2c676e9c74de52a27?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/itzia-guzman/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Itz Morales</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Soy Diseñadora Industrial, pero desde hace 9 años me dedico a la museografía principalmente de exhibiciones de ciencia o historia, así que hoy por hoy me hago llamar museográfa. También imparto clases de Diseño en la UAM-Cuajimalpa. Tengo diversos intentos de proyectos de difusión del diseño como herramienta de cambio, así que pues seguimos trabajando. Soy mamá de una niña de 2 años y bueno esa es una labor muy grande, creo que lo bonito de mi maternidad es que no lo veo como una obligación (claramente es mucha resposabilidad) sino como un lugar de encuentro que funciona en distintas dimensiones para mí espíritu.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/itz_museum" target="_blank" >www.instagram.com/itz_museum</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/apapacho-2/">APAPACHO</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>De vidrios rotos y otras diatribas</title>
		<link>https://errr-magazine.com/de-vidrios-rotos-y-otras-diatribas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Itz Morales]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 22 Mar 2020 00:29:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Puedo decir con certeza que fui una adolescente y una jovencita algo enrevesada. Mis padres recuerdan esa época como el momento en el que pensaron que no iba a hacer mucho de mi vida, al menos no bajo los parámetros del padre y madre babyboomer: licenciatura, inglés y computación = éxito mil. Abandoné el último [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/de-vidrios-rotos-y-otras-diatribas/">De vidrios rotos y otras diatribas</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Puedo decir con certeza que fui una adolescente y una jovencita algo enrevesada. Mis padres recuerdan esa época como el momento en el que pensaron que no iba a hacer mucho de mi vida, al menos no bajo los parámetros del padre y madre <em>babyboomer</em>: licenciatura, inglés y computación = éxito mil.</p>
<p>Abandoné el último año de preparatoria, que justo coincidió con la huelga más larga de la Universidad Nacional Autónoma de México. El gobierno del Distrito Federal (antes regencia) se había tornado de izquierda. El Zócalo capitalino se había vuelto escenario cultural de esa juventud sedienta de espacios que la delincuencia organizada nos había quitado. Se inauguraron los FAROS. El caciquismo del espacio público empezaba a ser un recuerdo de la era del Negro Durazo. Manu Chao llenaba la plancha del Zócalo al ritmo de “Welcome to Tijuana”. El álbum <em>Clandestino</em> se había vuelto una especie de himno para mi generación. La Ciudad de México empezaba a dejar de ser el Mordor del país para convertirse en una especie de Tierra Media. Un par de años después nacían los Caracoles Zapatistas como ejemplo de células autónomas. La juventud renacía y con ella mis deseos de descubrir un mundo que no estaba en las aulas de la Escuela Nacional Preparatoria No. 6, o al menos eso creía. Era el fin de siglo.</p>
<p>Las fiestas, amigos, sustancias, viajes y lucha social eran la gran delicia que nutría mi recién descubierta soberana adolescencia. Sentía que todo a mi alrededor era una gran falacia y que eso que hacíamos mis amigos y yo era una especie de reivindicación con el espíritu, una suerte de <em>New Age</em> tropicalizado. Tenía 17 años y mi fiesta personal se extendió por algunos años más.</p>
<p>Nadie me quitó nada. Viví mi temprana juventud como un gran delirio de viajero errante. Años más tarde, ya como adulta, descubrí que el sistema es más cruel de lo que pensaba en aquella época y que por lo tanto no es tan fácil escapar del todo de ahí, pero eso no importa, lo importante es que tuve vida para transitar en mis diferentes etapas de juventud, tuve hasta cierto punto el privilegio de vivir sin miedo o al menos de no darme cuenta de muchas cosas y es que hoy a muchas mujeres les han quitado todo, todito: los sueños, los deseos, el delirio, los errores…LA VIDA</p>
<p>En ese entonces, recuerdo que mi seguridad siempre fue importante, recuerdo saber cuidarme y haber estado siempre con gente que me amaba para experimentar todas esas cosas. Recuerdo también haber hecho muchas cosas estúpidas como haber ido con dealers a zonas muy chacales, haber caminado con mis amigas a altas horas de la noche en tacones por el centro o haberme metido a bosques, playas y desiertos sola con mis amigas. Recuerdo haber pedido aventones a traileros cientos de veces (eso sí, nunca sola).</p>
<p>Ahora que lo pienso no fueron cosas estúpidas, fueron experiencias muy divertidas. Lo que lo hacía estúpido era mi vulnerabilidad ante un entorno de posibles hombres violentos, muchos de ellos condicionados a que pueden tener sexo forzando y sometiendo. ¡Que injusto! no era yo la estúpida, eran ellos y esa construcción social de que valemos menos que un deseo sexual no autorizado. Dios mediante todos son ahora bonitos recuerdos.</p>
<p>Sí, sí era consciente de que las mujeres somos más susceptibles a una agresión que un hombre en medio de la noche o en lugares aislados. Sí, pero ni por un segundo pensé en perderme todo lo que estaba viviendo a causa del miedo: el miedo de no regresar viva a casa, el miedo de que mis padres no me volvieran a ver. De hecho y sinceramente creo que no lo pensaba mucho. No estaba dispuesta a perderme este boom de juventud de fin de siglo. Sólo me repetía: “cuídate, cuídate mucho” cada vez que cerraba la chapa de mi casa para emprender la aventura nocturna o el viaje. Puedo decir que mucho de lo que soy ahora son esas experiencias de mi adolescencia y juventud temprana. No cambiaría por nada todo lo que viví, todos los beats a los que les cedí mi cuerpo, los amaneceres, la sensación de complicidad con mis amigas y amigos. Lo único que me pesa un poco son esas angustias que padecieron mis papasitos santos.</p>
<p>Que injusto hubiera sido que el miedo me hubiera arrebatado eso que la vida y libre albedrío me regalaban: las decisiones sobre lo que quería vivir y experimentar.</p>
<p>Ahora tengo 37 años y soy madre de una hermosa nena de dos años. Mi pequeña Lila, además de mi amor propio, es la razón por la que me levanto día a día. Mi hija me hace feliz a niveles que no puedo describir con palabras, no quiero sonar exagerada, ni que la maternidad es lo mejor que le puede pasar a una mujer, más bien es una experiencia con ciertas particularidades que no se parece a ninguna otra.</p>
<p>En este rush actual de violencia extrema hacia las mujeres no puedo evitar ver a mi hijita y preguntarme: ¿Ella tendrá las mismas oportunidades de experimentar el mundo como lo hice yo? Por supuesto no es que le desee a mi hija una etapa de drogas y fiestas. Solo pienso en el día en que quiera hacer un viaje sola o con sus amigas. Luego un pensamiento horrible viene a mi cabeza al recordar a Marina Menegazzo y María José Coni de 21 y 22 años respectivamente, dos jóvenes argentinas que se estaban recorriendo Ecuador y que encontraron su muerte a manos de dos sujetos que las drogaron y violaron previamente. Después, como una avalancha de mal viaje, recuerdo a María Matus, la joven mexicana que de igual forma fue asesinada en Costa Rica a manos de un tipo que antes había abusado sexualmente de ella. Días antes de este ominoso hecho, María había subido una foto a su cuenta personal de Instagram con una foto que decía: “Después de mucho tiempo de haber deseado irme por el planeta a viajar sola”. Tenía 25 años.</p>
<p>Veo las fotos de estas chicas en las que fueran sus cuentas de Instagram y pienso: “¡Dude! Eran grande viajes personales, eran chicas experimentando su libertad, era una forma de enriquecer su mente y de crear historias que las iban a hacer más sabias” y así nada más les quitaron todo, todito.</p>
<p>En este vagar de pensamientos esquizofrénicos (o sea re malviajosos) recuerdo todas las veces que sentí frío o sueño en una fiesta y decidí irme a mi casa. Sí, a veces algún amigo me llevaba a mi cantón, otras simplemente decidía tomar un taxi sola. En esa misma avalancha de pensamientos catastróficos de la que ya no me puedo bajar futurizo y pienso en mi hija decidida a tomar un Uber o lo que sea para irse a descansar, ya no digamos de una fiesta, pero de algún lugar donde ha estado trabajando o haciendo tarea hasta tarde o simplemente porque se le pegó la gana.</p>
<p>Ese pensamiento se vuelve insoportable cuando recuerdo a Mara Castilla tomando un servicio de transporte Cabify para regresar a casa después de una salida de antro con sus amigos. Abordó el automóvil y nadie volvió a saber de ella. Era estudiante de ciencia política, tenía 19 años.</p>
<p>Sin en el menor preámbulo a mi incesante chaqueta metal y ya en la friques total me cuestiono: Si le dijera a mi hija que no puede hacer ciertas cosas le estaría soslayando su libertad de ser y hacer, pero también pienso que a lo mejor en muchas circunstancias le estaría salvando la vida. ¡¿SALVANDOLE LA VIDA?!, okey repito de nuevo S-A-L-V-A-N-D-O-L-E L-A V-I-D-A ¡¿Por ejercer su libre albedrío?! ¡No tiene sentido para nada! No, no soy una madre aprehensiva, quien me conoce sabe que es verdad. ¡Pero dude que puto miedo! Un miedo que termina de reafirmarse cuando en una sobremesa le pregunto a mi papá: &#8211; ¿Recuerdas alguna época en que los feminicidios hayan estado tan desbordados como ahora?, ¿Siempre ha sido así?; a lo que responde: -No hija, no recuerdo una etapa tan violenta como esta hacia las mujeres. Terminamos deliberando sobre que a lo mejor siempre ha sido así pero que con los medios de comunicación actuales todo es más visible y la información se propaga más rápido. Como sea tocaría revisar datos duros a través de años pasados para saber si vivimos una etapa de violencia de género más crítica que en otros. Pero por lo pronto esto es hoy, y que yo también recuerde, una epidemia.</p>
<p>En algún otro momento de reflexión sobre este tema me quedo pensando que yo puedo hacer todo lo posible para que mi hija aprenda a tomar medidas de seguridad, puedo instarla a que no importa la hora que sea, ella podrá llamarme para ir a recogerla hasta el fin del mundo si fuese necesario. Puedo enseñarle sobre relaciones sanas (o al menos tratar), puedo enseñarle sobre el amor romántico, puedo buscar que viva muchas experiencias procurando que sean seguras, puedo proveerle una educación de respeto y amor a sí misma y a otras formas de vida. Sí, puedo hacer todo esto y más para intentar garantizarle una vida feliz. Pero y ustedes madres y padres de varones, ¿ya están enseñando a sus hijos a no violar?, a que NO es NO. ¿Ya están enseñando a sus hijos sobre procesamiento emocional, sobre contención? ¿Ya les explicaron que sentirse frágil y vulnerable es válido? Porque la fuerza no se mide sobre la que tienes sobre otros, si no la que tienes sobre ti mismo. ¡GOBIÉRNENSE! POR DIOS ¡GOBIÉRNENSE!&#8230;</p>
<p>No hay nada que me irrite más que se condicione LA VIDA a formas tan básicas y comunes de comportamiento. Es decir, por supuesto que nuestras acciones son determinantes en la calidad de vida que deseamos. Pero usar una minifalda, caminar por la noche, salir de viaje con tus amigas, salir a divertirte, salir tarde de trabajar, abordar un taxi, quedarte dormida en un autobús, intentar llegar a tu casa, confiar en un amigo, bailar en un antro, pasarte de copas, etcétera ¿Son acciones de riesgo? SÍ, sí lo son. Pero más bien la pregunta es: ¿Deberían ser acciones de riesgo? NO, porque nadie tiene derecho sobre el cuerpo y voluntad de un ser vivo sobre otro. Ahora lo pienso y si me hubiera pasado algo en mis años mozos los medios y la gente me hubieran revictimizado: “Se lo buscó por dejar la escuela, se lo buscó por andar en fiestas, se lo buscó por vaga, por puta”.</p>
<p>Esta masacre actual no sólo le está robando la vida a 10 mujeres todos los días. No sólo les roba la dignidad a las víctimas de violación. Les está robando a todas las niñas, niños y mujeres la libertad de construir experiencias, de edificar su vida través de lo que viven, de aprender, crecer y madurar. El miedo nos está quitando los sueños de libertad. Y NO, la violencia no es una forma de crecimiento personal, no mamen.</p>
<p>Señores y señoras no se trata hoy de jalar parejo y de repetir como merolico esa retórica de igualitarismo, se trata de detener esta masacre cueste lo que cueste, pese a quien le pese. Me queda claro que solo trabajando en colectividad podremos salir adelante, que trabajar mano a mano es el mejor método de resistencia, sí, entre hombres y mujeres. Pero ahora toca salvarle la vida y los sueños a nuestras morritas y morritos y en este sentido las mujeres ya nos estamos organizando sin los vatos, sin el estado y muchas veces sin nuestras familias. No se trata de excluir nadie se trata de no seguir perdiendo el tiempo por que mañana serán otras 10 mujeres.</p>
<p>A ustedes amigos varones les toca deconstruirse, les toca formar grupos entre sus amigos, colegas, familia, les toca cuestionar sus privilegios. Los aliados varones en esta lucha les toca trabajar en sí mismos. Les toca reinventar su masculinidad. Luego nos encontraremos en el camino siendo mejores, más sabios, más fuertes y entonces ya no podrán con nosotros, seremos invencibles y solo habrá amor. Pero por ahora no nos toquen que andamos chidas…</p>
<p>Y si no regreso destrúyelo amiga, destrúyelo todo hasta que la dignidad se haga costumbre, por que las paredes se limpian, pero las morras no regresan.</p>
<p>Fotografía por <a href="https://www.instagram.com/jocelyncatterson/">Jocelyn Catterson</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Itz Morales' src='https://secure.gravatar.com/avatar/f0437c25ee1576b0a8e823c99835f2c78d1ccb50e3e7fbf2c676e9c74de52a27?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/f0437c25ee1576b0a8e823c99835f2c78d1ccb50e3e7fbf2c676e9c74de52a27?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/itzia-guzman/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Itz Morales</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Soy Diseñadora Industrial, pero desde hace 9 años me dedico a la museografía principalmente de exhibiciones de ciencia o historia, así que hoy por hoy me hago llamar museográfa. También imparto clases de Diseño en la UAM-Cuajimalpa. Tengo diversos intentos de proyectos de difusión del diseño como herramienta de cambio, así que pues seguimos trabajando. Soy mamá de una niña de 2 años y bueno esa es una labor muy grande, creo que lo bonito de mi maternidad es que no lo veo como una obligación (claramente es mucha resposabilidad) sino como un lugar de encuentro que funciona en distintas dimensiones para mí espíritu.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/itz_museum" target="_blank" >www.instagram.com/itz_museum</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/de-vidrios-rotos-y-otras-diatribas/">De vidrios rotos y otras diatribas</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>El día que el Grunge se quedó sin Mia Zapata</title>
		<link>https://errr-magazine.com/el-dia-que-el-grunge-se-quedo-sin-mia-zapata/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Itz Morales]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Dec 2019 21:40:39 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Soy muy fan de los programas policiales. Archivos Forenses y Crímenes Imperfectos, dos de mis transmisiones favoritas, funcionan como una especie de bagaje científico  (es muy interesante saber cómo se usa la ciencia para descifrar pistas y encontrar culpables), y como un lugar en el que el morbo encuentra un alivio, algo así como rascarte [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p>Soy muy fan de los programas policiales. <i>Archivos Forenses y Crímenes Imperfectos</i>, dos de mis transmisiones favoritas, funcionan como una especie de bagaje científico  (es muy interesante saber cómo se usa la ciencia para descifrar pistas y encontrar culpables), y como un lugar en el que el morbo encuentra un alivio, algo así como rascarte un piquete de mosco.</p>
<p>Hace un par de años, entre el vaivén de historias y temas que puedes encontrar en estos programas, hubo un caso que no pasó directamente a la papelera de reciclaje de mi memoria. Se trataba de un episodio de Crímenes Imperfectos que abordaba la resolución del asesinato de una cantante de grunge de los años 90 de nombre Mia Zapata.</p>
<p>Como si se tratará de una especie de deuda con un personaje del que nunca había oído hablar ni había visto, decidí saber más de esta joven que formaba parte de la escena musical de los 90&#8217;s en Estados Unidos.</p>
<p>En mi profunda ignorancia sobre historia y contextos socio culturales alrededor de la música, trate de encontrar alguna punta del estambre que me llevara a conocer más de la vida de esta chica además de la semblanza que ya había visto en aquel episodio televisivo como la víctima de un ominoso acto. Lo primero que hice fue googlear su nombre y me traslade directamente a imágenes. Confirme que era una chica rubia, de ojos verdes, pelos parados, oversized t-shirts y rasgos andróginos, una nenita muy linda. Después me puse a ver algunos videos en YouTube de los performances de la banda. Desde aquel día y de vez en cuando, pongo en la radio mientras conduzco alguna rola de la banda: <i>All it dies anyway </i>mi canción favorita.</p>
<p>¿Pero quién es Mia Zapata?</p>
<p>Según Wikipedia Mia Zapata nació en Louisville, Kentucky en 1965. Era estudiante de artes liberales en el Antioch College, Ohio. En 1986, junto con un grupo de amigos (ella como compositora y voz líder) fundó la banda de punk/grunge “The Gits”.  En 1989 la banda se trasladó a Seattle, cuna del movimiento musical que vio nacer a agrupaciones como Nirvana, Soundgarden, Pearl Jam y Alice in Chains.</p>
<p>Como mencione en líneas previas, en mi profunda ignorancia sobre movimientos musicales trato de entender un poco el contexto social e histórico de los años 90&#8217;s en Estados Unidos y como este se vincula con esta jovencita rockera, tal vez solo en mi afán personal de rendirle un tributo que nadie me pidió o como una fantasía personal de la heroína femenina en medio del <i>Establishment</i> que le andaba jodiendo la vida a la variada juventud.</p>
<p>Así pues las tensiones ideológicas entre el bloque comunista y bloque capitalista llegaron a un declive con la caída del muro de Berlín (1989) y con la desintegración de la Unión Soviética (1991). La adicción a la heroína combinaba con el humor juvenil de melancolía y depresión. El gobierno Republicano encabezado por Ronald Reagan intentaba ratificar  a Estados Unidos como la única, victoriosa e incontestada superpotencia económica. Sin embargo ciudades como Detroit entraron en decadencia debido a relocalización de la industria manufacturera.</p>
<p>Puedo entonces imaginar un país desbordado por sostener y alimentar el miedo al comunista malo que come niños de noche o peor aún, al bolchevique expropia bienes y quita libertades. Cualquier ideal socialista que manoseara la tan sagrada ideología de la meritocracia era motivo de desdén desde el aparato gubernamental y desde una sociedad dispuesta a acumular capital. Todo esto claro, en un país de migrantes, minorías, segregación, préstamos universitarios impagables y extrema competitividad. Sin duda alguna posiciones sumamente complicadas para muchos jóvenes que buscaron en la música lugares de alivio y encuentro.</p>
<p style="text-align: right;">There are these things I want the most.</p>
<p style="text-align: right;">But they are usually one step furthest from my reach</p>
<p style="text-align: right;">Oh, but they always stand close enough</p>
<p style="text-align: right;">To take me to the next fuckin drink</p>
<p style="text-align: right;">-PRECIOUS BLOOD, THE GITS-</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Los 70´s y 80´s habían dejado una ola de sonidos Funk y New Age empalagosos con el que muchos jóvenes no se sentían identificados (a la par se estaba gestando también la escena hip-hop desde la marginalidad, la pobreza, la violencia y el racismo). Hay por ahí un documental llamado <i>1991: The Year That Punk Broke </i>que es una revisión detallada del sentimiento de la época.</p>
<p>Sin afán de pretensión, pues mis conocimientos epistemológicos del rock son muy limitados,  trato solo de imaginar el contexto social de aquellos años y como muchos jóvenes se insertaron en esa nueva ola grunge, pero sobre todo y aunado a la condiciones de la época, como algunas chicas intentaron domar el escenario rockero tradicionalmente reservado para hombres. No olvidemos que Courtney Love  intentó hacer un buen papel pero claro, esa empecinada misógina la acusó de prostituta, escaladora, rampante, imitadora y hasta asesina, como si Kurt Cobain no hubiera sido un caldero de problemas.</p>
<p>Volviendo al meollo del asunto. The Gits era una de las tantas bandas que intentaban hacerse un espacio en la industrial musical y mientras las voces que atraían a miles de jóvenes a los foros grunge eran masculinas, The Gits estaba liderado por la potencia de Mia Zapata.</p>
<p>No hay que ser un experto musical para caer en cuenta que la historia de las grandes bandas de rock, intérpretes, productores y disqueras que han marcado a varias a generaciones y que han transformado la visión cultural de millones de personas, ha sido escrita (y por favor no me vayan a linchar) desde la hegemonía masculina, heterosexual y blanca; sí, sí luego hablamos de Freddie Mercury, Madonna, Elton John, Prince y demás, pero por ahora es importante visualizar como una chica de veintitantos años estaba encausada en ocupar un dignísimo lugar en la escena musical de Seattle en los años 90. Repitamos de nuevo: ocupar un lugar en una escena primordialmente masculina. No estoy muy segura o más bien desconozco si el gremio grunchero era en ese entonces consciente sobre temas de género, aunque Kurt Cobain hizo respetables  pronunciamientos por los derechos de lo homosexuales, minorías (esa palabra me cuesta), mujeres y en contra de comportamientos machistas y homofóbicos.</p>
<p>Mia Zapata era aquella chica de pelos parados y voz potente que había escogido el lado del performance y no del espectador, y es que seamos honestos, si las mujeres tienen un papel relevante es la historia del rock es muchas veces por groupies, “musas” o novias y esposas tolerantes a los desmadres de sus parejas intérpretes. Sin olvidar por supuesto que muchas de esas chicas que se acercaban con devoción a sus ídolos musicales eran abusadas sexual, física y emocionalmente; y como si se tratase de algún tipo de compensación alguna que otra rola se les era dedicada (no pos guau).</p>
<p>Mia Zapata pintaba para ser la reina del escenario y todo lo que eso significaba en ese momento histórico. Pero solo pintaba, por que la madrugada del 7 de julio de 1993 en Capitol Hill [barrio conocido por el flujo de drogas] al regresar a su casa de un bar en el que festejaba su más reciente gira, un tipo la asaltó, violó y asesinó a golpes. Tenía 27 años y le quitaron todo, todito. Nos quitaron [a todos] del medallero olímpico del rock a una gran representante femenina.</p>
<p>Cuando llegaron los paramédicos a auxiliarla acaba de expirar, no tenía más de unos minutos de haber fallecido.</p>
<p>El asesinato de Mia Zapata impactó severamente a la comunidad y muchas agrupaciones del círculo del rock de Seattle se unieron, no solo con fondos para pagar detectives privados y hallar al culpable, sino también con la formación de organizaciones como <i>Home Alive</i> que se centró en la discusión de la violencia en la comunidad, así como en la necesidad de saber defensa personal para garantizar el regreso a casa con vida, principalmente de mujeres.</p>
<p>En la incipiente retórica de igualitarismo (como he mencionado antes) habrá quien mencione que los hombres también son víctimas del crimen. Habrá quien diga que la violencia también nos quitó a Tupac Shakur, Notorius B.I.G, John Lennon o Dimebag Darrell guitarrista de Pantera. El homicidio de Tupac sigue siendo un misterio, pero se presume que su muerte está orquestada desde el estado o que fue un ajuste de cuentas del hampa. Mismo sucede con Notorius B.I.G al suponer que su muerte es también un saldo de mafias. Lennon y Dimebag fueron abatidos a tiros por dos alienados fans.</p>
<p>Mia Zapata fue privada de la vida por caminar sola a casa… que forma tan insípida de morir…</p>
<p>El tipo que la asesinó no sabía nada de ella, no la conocía, no se debían nada. El error de Mia no fueron conductas criminales, no fue disidencia, no fue activismo, ni siquiera ser una dura del rock, fue tomar la decisión de regresar a casa por la madrugada (suspiro). No tengo nada más que decir al respecto.</p>
<p>El crimen de Mia Zapata quedó impune por casi 20 años hasta que, en el año de 2002, y con el avance de la ciencia forense, un remanente de saliva que quedó en el cuerpo de la cantante coincidió con el perfil de ADN de un criminal con un largo historial delictivo de nombre Jesús Mezquía. Mezquía fue aprehendido, procesado y condenado a 36 años de prisión por asesinato y violación de la artista en 2004.</p>
<p>No puedo decir que hubo justicia y que ahora el tipo se va a pudrir en la cárcel, por que lo justo hubiera sido que Mia Zapata, Kurt Cobain, Eddie Vedder, Layne Staley etc. Se hubieran echado un quien vive sobre el escenario. Habría sido justo que cada uno decidiera sobre su vida, de cómo vivirla y cuando quitársela. Pero a Zapata le quitaron cualquier decisión sobre su mente y cuerpo.</p>
<p>Mía Zapata debería ser mucho más que la protagonista de un morboso episodio de un programa policiaco. Las mujeres tenemos que dejar de ser las protagonistas constantes de la nota roja.</p>
<p>¡ZAPATA VIVE!</p>
<p>Fotografía por <a href="https://www.flickr.com/photos/plombirlegs/">TolikTolik TolikTolik</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Itz Morales' src='https://secure.gravatar.com/avatar/f0437c25ee1576b0a8e823c99835f2c78d1ccb50e3e7fbf2c676e9c74de52a27?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/f0437c25ee1576b0a8e823c99835f2c78d1ccb50e3e7fbf2c676e9c74de52a27?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/itzia-guzman/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Itz Morales</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Soy Diseñadora Industrial, pero desde hace 9 años me dedico a la museografía principalmente de exhibiciones de ciencia o historia, así que hoy por hoy me hago llamar museográfa. También imparto clases de Diseño en la UAM-Cuajimalpa. Tengo diversos intentos de proyectos de difusión del diseño como herramienta de cambio, así que pues seguimos trabajando. Soy mamá de una niña de 2 años y bueno esa es una labor muy grande, creo que lo bonito de mi maternidad es que no lo veo como una obligación (claramente es mucha resposabilidad) sino como un lugar de encuentro que funciona en distintas dimensiones para mí espíritu.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/itz_museum" target="_blank" >www.instagram.com/itz_museum</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/el-dia-que-el-grunge-se-quedo-sin-mia-zapata/">El día que el Grunge se quedó sin Mia Zapata</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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