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	<title>Emiliano Fajardo, autor en ERRR MAGAZINE</title>
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	<title>Emiliano Fajardo, autor en ERRR MAGAZINE</title>
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		<title>La aritmética del cielo </title>
		<link>https://errr-magazine.com/la-aritmetica-del-cielo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Emiliano Fajardo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 05 Mar 2026 17:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La primera vez que apareció el petirrojo yo todavía no sabía cómo sostener la palabra muerte en la boca. Se deshacía, como un bocado que no alcanzaba a tragar.</p>
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<p class="wp-block-paragraph">La primera vez que apareció el petirrojo yo todavía no sabía cómo sostener la palabra <em>muerte</em> en la boca. Se deshacía, como un bocado que no alcanzaba a tragar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vivía en un edificio alto, de esos que no permiten raíces. El concreto es un desierto vertical. No hay árboles suficientes para que un pájaro se equivoque. No hay razones para que uno se pose en mi barandal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero llegó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rojo en el pecho, pequeño, inclinado hacia adelante. Movía la cabeza como si escuchara algo que yo no podía oír. Golpeaba suavemente el barandal con el pico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pensé que se había perdido. Luego pensé que yo era quien se había perdido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ella me dijo: —Es tu abuela. Vino a verte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo dijo con una convicción suave, como si estuviera acomodando una cobija sobre mí. Yo no le discutí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El pájaro volvió al día siguiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y al siguiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo dejaba la puerta del balcón entreabierta, no para que entrara, sino para que supiera que podía hacerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nunca entró.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">* * * *</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando murió mi abuelo, su esposo, apareció otro pájaro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No era tan rojo. Era más gris, más reservado. No se posaba en mi barandal; se quedaba en una antena cercana. A veces, cuando el sol caía, los veía a los dos en la misma línea eléctrica. No se tocaban. Pero el espacio entre ellos parecía lleno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No sentí sorpresa. Sentí que alguien estaba llevando la cuenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como si la muerte también supiera organizarse en parejas.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">* * * *</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de que muriera otro de mis abuelos, el materno, vi tres pájaros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No juntos.<br>No exactamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno en el barandal.<br>Uno en la antena.<br>Uno que se permitía probar el aire.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como si alguien hubiera dejado tres puntos suspensivos sobre la ciudad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese día no entré al departamento de inmediato. Me quedé abajo, fingiendo buscar las llaves en la mochila, mientras veía a los tres pájaros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El teléfono sonó una hora después.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">* * * *</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora temo a la aritmética del cielo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">He dejado de mirar el balcón por las mañanas, he dejado de mirar las nubes y las ramas de los árboles. Abro las cortinas con los ojos entrecerrados. Me digo que las aves migran, que todo puede explicarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo ha cambiado de lugar apenas unos milímetros.<br>Antes, al abrirlas, esperaba escuchar algo detrás de mí.<br>El sonido leve de alguien acercándose sin prisa con una explicación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora los pájaros son solo coincidencias.</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">* * * *</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero hay algo que verdaderamente no tiene explicación. El balcón es el mismo. Los pájaros, a veces, también. Mi mirada es otra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y el amor, incluso el que ya no está, todavía sabe encontrar un lugar donde posarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Fotografía por <a href="https://www.instagram.com/asjeero/">Jerónimo Andrade</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" src="https://i0.wp.com/errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/11/466995332_3935517646713713_3056263712686551431_n.jpg?resize=100%2C100&#038;ssl=1" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/emilianofajardo/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Emiliano Fajardo</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Soy abogado por castigo del azar. Las leyes me dan de comer, aunque a veces sospecho que también me causan gastritis.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/fajardo.s_emiliano/" target="_blank" >www.instagram.com/fajardo.s_emiliano/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/la-aritmetica-del-cielo/">La aritmética del cielo </a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>Ojalá pase algo</title>
		<link>https://errr-magazine.com/ojala-pase-algo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Emiliano Fajardo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 22 Jan 2026 13:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Vivimos como si hubiera un simulacro previo a nuestra vida de verdad; esperando constantemente a cuando tengamos más tiempo, cuando cumplamos años, cuando encontremos pareja, cuando todo se acomode. Pero nada nunca se acomoda.</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/ojala-pase-algo/">Ojalá pase algo</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">“Es curioso, pero siempre estamos esperando que la vida empiece.” Lionel Shriver lo escribió en <em>El mundo después del cumpleaños</em>, y suena a algo que pensamos todos los días.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos constantemente a la espera de que llegue un punto de inflexión, que aparezca de pronto ese momento en que todo haga sentido. ¿Qué momento estamos esperando? ¿Terminar la universidad, conseguir un nuevo trabajo, empezar una nueva relación, que llegue el fin de semana, que comiencen esas tan ansiadas vacaciones?</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema de todos estos cuestionamientos es que, mientras tanto, mientras estamos esperando a que algo suceda, la vida se nos va en borrador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Vivimos como si hubiera un simulacro previo a nuestra vida de verdad; esperando constantemente a cuando tengamos más tiempo, cuando cumplamos años, cuando encontremos pareja, cuando todo se acomode. Pero nada nunca se acomoda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy todo empieza el lunes, suplicando que esta semana sea mejor que la anterior, orando para sentirnos plenos más tarde; tal vez cuando despertemos mañana todo será diferente. Tal vez cuando me case, cuando tenga hijos, cuando sea millonario, cuando… Cada año parece un ensayo para el próximo, el de verdad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No conozco un término exacto para este síntoma; sin embargo, a ese malestar del aplazamiento podemos llamarle postergación existencial, caracterizada por vivir diferidos, prorrogando la experiencia del ahora a cambio de una promesa de plenitud que llegará tan pronto pase algo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No pienso, de ninguna forma, en atribuirme la construcción de este concepto, pues ya han sido cientos quienes lo han transmitido. Ya ha sido Shriver, en la citada novela, Cortázar, Silvio Rodríguez y varios filósofos existencialistas, quienes se han encontrado con este sentimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cortázar afirmaba que andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos, proponiendo que anhelamos que un momento casi esotérico suceda. Los personajes de Cortázar, como nosotros, caminan por la ciudad buscando una entrada secreta al instante verdadero. Pero el instante, en la realidad, se escapa entre esperas largas, angustias y el cansancio; la vida empieza y termina sin que la veamos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y entonces suena Silvio Rodríguez: Ojalá pase algo que te borre de pronto. No es sólo una súplica amorosa; es también el deseo de que algo nos saque del letargo, de que ocurra por fin eso que active la vida. Pero nada llega a borrarnos del todo, ni a empezarnos de nuevo. Esperamos el acontecimiento que nos redima del presente, mientras el presente pasa sin redención. Tal vez la vida no necesita que algo suceda, y el gesto más radical sea dejar de esperar el milagro para aprender, simplemente, a habitarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la Ciudad de México, esta espera tiene su propio paisaje: el tráfico que nunca para, los proyectos que auguran nuestro éxito académico y profesional, las rentas que son más caras un día que otro, los sueños que se empolvan esperando a que alguien los restaure.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno va en la calle, platica con colegas, amigos y ve caras con ese mismo gesto: el de quien todavía no empieza a vivir, pero ya está agotado, suplicando que algo empiece o, de perdida, que algo se acabe. Conductores que se pasan los altos, peatones que se empujan entre sí, todos acechados por tensiones físicas y emocionales, persiguiendo objetivos ilusorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya lo decía Saint-Exupéry en <em>El principito</em>:</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Tienen mucha prisa —dijo el principito—. ¿Qué buscan?<br>—Ni siquiera el conductor de la locomotora lo sabe —dijo el guardavía.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y así vivimos, como si todos estuviéramos en la antesala del mundo, calentando la locomotora para empezar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A la patología que acabamos de nombrar, le propondremos un remedio inmediato, una salida honesta: asumir que esto, con su ruido, su prisa, su desorden, ya es la vida. Que no hay una segunda oportunidad de estar. Que la vida no empieza después del trabajo, ni después del éxito, ni después de las vacaciones, que está ocurriendo mientras aguardamos a que empiece.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El error es asumir que la vida tiene un punto de inicio. Así que quizá lo más sensato sea dejar de esperar a que empiece y, con lo que haya, vivirla. Con la prisa, con las deudas, con el ruido del microbús, divorciados, sin hijos, sin cigarros y con la taza de café tibia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La vida no está en pausa, ni está por comenzar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fotografía por <strong><a href="https://www.instagram.com/d14_film/">Diego Sebastián</a></strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" src="https://i0.wp.com/errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/11/466995332_3935517646713713_3056263712686551431_n.jpg?resize=100%2C100&#038;ssl=1" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/emilianofajardo/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Emiliano Fajardo</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Soy abogado por castigo del azar. Las leyes me dan de comer, aunque a veces sospecho que también me causan gastritis.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/fajardo.s_emiliano/" target="_blank" >www.instagram.com/fajardo.s_emiliano/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/ojala-pase-algo/">Ojalá pase algo</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>El azar domesticado</title>
		<link>https://errr-magazine.com/el-azar-domesticado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Emiliano Fajardo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Nov 2025 13:48:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>También hay por ahí coaches que venden conjuros para manifestar abundancia y tomar decisiones financieras saludables mientras haces abdominales. Sin embargo, detrás de esa coreografía de control está el azar de siempre, con su sonrisa minúscula, esperando a que te apendejes para voltearte la vida.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En esta ciudad todo parece predecible. Se camina a todos lados como si la vida tuviera instructivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo se elige por catálogo: los amores, los amigos, los restaurantes, los trabajos, la música. Hay algunas apps que te dicen con quién podrías ser feliz, otras que te dicen qué comida te gusta antes de que la pruebes y unas más que te dicen qué perfume ponerte sin que lo huelas. También hay por ahí coaches que venden conjuros para manifestar abundancia y tomar decisiones financieras saludables mientras haces abdominales. Sin embargo, detrás de esa coreografía de control está el azar de siempre, con su sonrisa minúscula, esperando a que te apendejes para voltearte la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Barry Schwartz, en su libro<a href="https://www.goodreads.com/book/show/10639.The_Paradox_of_Choice"><strong> <em>La paradoja de la elección</em></strong></a>, ya decía que tener cientos de opciones no te libera, al contrario, te hunde. Schwartz plantea que existe una paradoja contemporánea: mientras más opciones tenemos, más perdidos e inseguros estamos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos dice que aquella supuesta libertad que aparentemente está en poder elegir entre 20 tipos de shampoo, 32 pretendientes, 100 ejercicios para crecer tus tríceps y 2500 películas (todas excelentes), es en realidad una receta para la ansiedad, el remordimiento y, peor aún: la receta para no elegir nada y, de elegirlo, estar arrepentidos perpetuamente pensando que “pudimos haber elegido mejor”. ¿Elegí bien mi trabajo, a mi pareja, mi sándwich de domingo, el sabor de mi helado?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ilusión de que más opciones es más libertad es un espejismo, en realidad, nos tiene atrapados, calculando cada decisión como si nuestra felicidad dependiera de un ábaco.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, Nassim Taleb, con su libro <em><a href="https://www.goodreads.com/book/show/18046497-el-cisne-negro"><strong>El cisne negro</strong></a></em>, nos plantea una teoría muy interesante: lo que verdaderamente importa es el azar, los accidentes, los reencuentros, todo aquello que de ninguna manera pudiste predecir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nos habla sobre ese golpe que te cae sin aviso y te destantea, algo que nunca viniste venir, pero que cambió tu vida por completo. Taleb dice que la mayoría de los eventos que realmente determinan nuestras vidas como la muerte, los encuentros inesperados, los despidos inadvertidos, las enfermedades escondidas, las crisis económicas, son impredecibles, raros y de impacto brutal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema es que la mayoría de los modelos, algoritmos, opciones y planes que creemos infalibles no sirven frente a los eventos que verdaderamente repercuten en nuestra vida. Es como pensar que tienes la Ciudad de México domada porque conoces los horarios del tráfico, y de repente una horda de manifestantes te recuerda que el control es un mito y que la vida, con su sonrisa burlona, siempre encuentra la manera de ponerte, de un cachazo certero, en tu lugar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A los veintitantos ya deberías tener claridad, dinero, cuadritos, propósitos y un par de números astrales tatuados. A los treinta, pareja estable, seguro médico y un hijo con nombre de novela española. A los cuarenta, perpetuar todo esto, comer dos rábanos al día y mantener tus cuadritos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema es que esas coreografías sociales se esfuman ante la verdad. El mundo se mueve a trompicones, a brincos, a derrumbes. Las verdaderas historias se escriben cuando algo sale mal, cuando te equivocas, cuando alguien se va sin previo aviso, cuando la vida se te cae encima como un toldo mal puesto. Son los&nbsp;<em>cisnes negros</em>&nbsp;de Taleb, esos eventos que nadie anticipa y que, sin pedir permiso, te redefinen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El amor, el trabajo, la estabilidad y hasta esos “valores tradicionales” que nos venden como brújula al cielo, son solo un intento de domesticar lo indomesticable. Y tal vez la única certeza posible en este tiempo es que nada se puede calcular y aceptar que igual hay que salir a bailar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fotografía por <a href="https://www.instagram.com/andreasvalerio98"><strong>Ricardo Andreas Valerio Granados</strong></a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" src="https://i0.wp.com/errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/11/466995332_3935517646713713_3056263712686551431_n.jpg?resize=100%2C100&#038;ssl=1" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/emilianofajardo/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Emiliano Fajardo</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Soy abogado por castigo del azar. Las leyes me dan de comer, aunque a veces sospecho que también me causan gastritis.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/fajardo.s_emiliano/" target="_blank" >www.instagram.com/fajardo.s_emiliano/</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/el-azar-domesticado/">El azar domesticado</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>Presente</title>
		<link>https://errr-magazine.com/presente/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Emiliano Fajardo]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 26 Apr 2020 18:11:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>1. ¿Cuál es tu palabra favorita?: Presente. 2. ¿Qué soñaste anoche? Si no te acuerdas, relata algún sueño reciente del que te acuerdes.: Me encontraba en mi cama, completamente solo, derrotado por el dolor abdominal que me causaba toser sin alivio derivado de una gripe muy fuerte, pasaba día solo, hasta que desde la profundidad [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b>1. ¿Cuál es tu palabra favorita?:</b> Presente.</p>
<p><b>2. ¿Qué soñaste anoche? Si no te acuerdas, relata algún sueño reciente del que te acuerdes.:</b> Me encontraba en mi cama, completamente solo, derrotado por el dolor abdominal que me causaba toser sin alivio derivado de una gripe muy fuerte, pasaba día solo, hasta que desde la profundidad del armario escuché: &#8220;Deja de toser, vas a despertar a los muertos.&#8221;</p>
<p><b>3. ¿Cuál es la película que más te ha hecho reír?:</b> Súper cool.</p>
<p><b>4. ¿Qué canción te gustaría que pusieran en tu funeral?:</b> People crying every night.</p>
<p><b>5. ¿Cuál es tu definición de «arte»?:</b> Aquello que importa en la intima subjetividad de quien lo percibe.</p>
<p><b>6. ¿Cuál sería tu proyecto o colaboración ideal?:</b> Posiblemente algún happening.</p>
<p><b>7. ¿Cuál es el mejor consejo que alguien te ha dado?:</b> El problema general, para la mayoría de nosotros, radica en creer que los demás piensan como tu.</p>
<p><b>8. Si pudieras cambiar algo del mundo, ¿qué cambiarías?:</b> Un modelo de educación eficiente, creo con firmeza desmedida que provienen de la ignorancia la mayor parte de los males que succionan a la colectividad.</p>
<p><b>9. Un pingüino entra a tu cuarto con un sombrero puesto. ¿Qué es lo primero que te dice y por qué está en tu cuarto?:</b> &#8220;Te preguntarás qué hago aquí. Pues, he venido desde Guatemala con el único objetivo de darte estos hongos alucinógenos, Jesús de Nazaret.&#8221;</p>
<p><b>10. Describe (en 100 palabras máximo) a qué te dedicas.:</b> Estudio derecho, dedico el 60% de mi dual derecho fiscal por una remuneración poco sustancial, encuentro consuelo en el arte y en las novelas sin moraleja.</p>
<p>Fotografía por <a href="https://janmeifert.de/">Jan Meifert</a></p>
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<div class="saboxplugin-gravatar"><img data-recalc-dims="1" decoding="async" src="https://i0.wp.com/errr-magazine.com/wp-content/uploads/2025/11/466995332_3935517646713713_3056263712686551431_n.jpg?resize=100%2C100&#038;ssl=1" width="100"  height="100" alt="" itemprop="image"></div>
<div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/emilianofajardo/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Emiliano Fajardo</span></a></div>
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<p>Soy abogado por castigo del azar. Las leyes me dan de comer, aunque a veces sospecho que también me causan gastritis.</p>
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<div class="saboxplugin-web "><a href="https://www.instagram.com/fajardo.s_emiliano/" target="_blank" >www.instagram.com/fajardo.s_emiliano/</a></div>
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<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/presente/">Presente</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>Hoy me he despertado</title>
		<link>https://errr-magazine.com/hoy-me-he-despertado/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Emiliano Fajardo]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 16 Jan 2018 01:20:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hoy me he despertado y me he dado cuenta que no tengo más remedio que olvidarte. Sé que ese nudo que tengo en la garganta, tiene nombre. En unos instantes, lograste destruir todo lo que había construido. La culpa no es tuya, es mía por creer en ti. Durante mucho tiempo, pensé que simplemente, así [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/hoy-me-he-despertado/">Hoy me he despertado</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Hoy me he despertado y me he dado cuenta que no tengo más remedio que olvidarte.<br />
Sé que ese nudo que tengo en la garganta, tiene nombre.<br />
En unos instantes, lograste destruir todo lo que había construido.<br />
La culpa no es tuya, es mía por creer en ti.<br />
Durante mucho tiempo, pensé que simplemente, así era el amor.<br />
Hoy me he despertado y me he dado cuenta que:</p>
<p>El amor da esperanza, no incertidumbre.<br />
El amor canta y no llora.<br />
El amor ve al futuro y nunca al pasado.<br />
El amor nos hace creer en la infinidad y  a la vez nos hace darnos cuenta de nuestras limitaciones.<br />
El amor es la inclinación de dos opuestos.<br />
Nos hace pensar que somos los primeros.<br />
El amor detiene el tiempo.<br />
El amor hace al cuerpo hablar sin palabras.<br />
Hace de los silencios, las más largas conversaciones.<br />
El amor crea un pacto de miradas.<br />
Nos hace libres, hace que nos perdamos en el deseo.<br />
El amor nunca es imperativo.<br />
El amor acorta la distancia.<br />
El amor decepciona a los escépticos.<br />
El amor nunca es suficiente.<br />
Nos impulsa a pensar, que todo podemos lograr.<br />
El amor te enseña a mirar con otros ojos, con los ojos de aquella persona que amas.<br />
En el amor no se puede escoger.<br />
El amor es el más grande testigo de que la eternidad existe en la memoria.<br />
El amor aviva el recuerdo y a la vez nos hace olvidar.<br />
Gracias al amor, uno más uno es uno.</p>
<p>El amor es confianza y en ti nunca confié.</p>
<p>Fotografía: <a href="https://www.flickr.com/photos/aela/" target="_blank" rel="noopener">Aëla Labbé</a></p>
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<div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/emilianofajardo/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Emiliano Fajardo</span></a></div>
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<p>Soy abogado por castigo del azar. Las leyes me dan de comer, aunque a veces sospecho que también me causan gastritis.</p>
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