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	<title>Lucía María, autor en ERRR MAGAZINE</title>
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		<title>Definición imposible</title>
		<link>https://errr-magazine.com/definicion-imposible/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Lucía María]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Mar 2020 23:32:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>1. ¿Cuál es tu palabra favorita? Melancolía, libélula, agua. ¿Tengo que escoger una? 2. ¿Qué soñaste anoche? Sí lo recuerdo. Apunto mis sueños seguido, así que anoche soñé que dormía en casa de una amiga, una amiga que recién se acaba de mudar con su novio (y su novio tiene mucha lana), y ahora también [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><b>1. ¿Cuál es tu palabra favorita?<br />
</b><em>Melancolía, libélula, agua.</em> ¿Tengo que escoger una?</p>
<p><b>2. ¿Qué soñaste anoche?<br />
</b>Sí lo recuerdo. Apunto mis sueños seguido, así que anoche soñé que dormía en casa de una amiga, una amiga que recién se acaba de mudar con su novio (y su novio tiene mucha lana), y ahora también vivía yo con ellos, y parece que otras amigas. Mi cama tenía sábanas blancas, y me despertaba y comenzaba a platicar. Mi amiga estaba en la cama de enseguida con el hombre, sus sábanas eran negras, y me decía que bajara la voz pues él todavía no estaba despierto. Lo veía acostado, volteado hacia la pared. Pensaba “ay cabrón, ahora estoy viviendo aquí”. Esa parte del sueño se terminaba y luego veía una mujer muy joven, con la nariz operada, el cabello negro, los labios rojos, era mi abuela, o eso lo sabía, y más que su aspecto joven me intrigaba el por qué se había operado la nariz, pensando en que mi abuela no haría eso. Mi abuela joven me sonsacaba para que ligara con un chavo y, quizá, no me convenía tanto (pues era problemático) pero me la pasaba bien con él.</p>
<p><b>3. ¿Cuál es la película que más te ha hecho reír?<br />
</b>Ahora no se me viene una reciente. Un amigo, Guillermo Núñez, puso algo en Twitter sobre <em><a href="https://www.youtube.com/watch?v=lGXHVlEklgQ">Dumb &amp; Dumber</a></em>, y recuerdo que sí fue una película que me hizo reír. Reír hasta llorar. Hasta quererme hacer pipí, todo eso. Puedo ser muy simple y entrar en el tobogán de la risa absurda pero, mi tono, es más bien infantil. Para nada me dan risa cosas escatológicas, de hecho, me molesta un poco ese tipo de bromas, tampoco el reírse de las circunstancias crueles. Muy ñoña, quizá. Seguro.</p>
<p><b>4. ¿Qué canción te gustaría que pusieran en tu funeral?<br />
</b>No tengo idea. Cambio constantemente de intereses musicales. Voy y vuelvo. Pienso en Wilco, <em><a href="https://www.youtube.com/watch?v=efq95Pfqt5U">Jesus Etc</a></em>, pero si esta canción la pusieran en repetición, supongo que me volvería de nuevo cuerpo (pues quisiera que me incineren) y desconectaría las bocinas que estuvieran sonando. Cada canción que me ha llegado a gustar, normalmente, es porque me revela algo de una persona, normalmente alguien que me gusta. O me revela algo de mí que no conocía, pero también esa parte que me causaba curiosidad se agota o termina siendo sustituida por otra.</p>
<p><b>5. ¿Cuál es tu definición de «arte»?<br />
</b>La misma que del amor, la misma que de la literatura, la misma que la de la vida. Una definición imposible; en donde la idea, la acción o el concepto por su verdadera naturaleza está en continua transformación. En infinita transformación. Es una expresión demasiado viva para contenerse en/con palabras.</p>
<p><b>6. ¿Cuál sería tu proyecto o colaboración ideal?<br />
</b>Me llama la atención todo tipo de expresión. Tengo más aterrizadas ciertas formas o “disciplinas”, como la danza o la escritura, pero mientras la premisa sea crear, todo proyecto me causa curiosidad, me atrae con esa fuerza que me hace sentir como si estuviere drogada. Fuera de mí o muy dentro en mí. Aires, o elementos, que se mezclan nomás en la pura idea.</p>
<p><b>7. ¿Cuál es el mejor consejo que alguien te ha dado?<br />
</b>Respira.</p>
<p><b>8. Si pudieras cambiar algo del mundo, ¿qué cambiarías?<br />
</b>Buscaría quitar el tabú hacia sentirse bien, el tabú hacia llorar, el tabú hacia el sexo. Creo que la censura y la ignorancia y las ideas infantiles con respecto a lo que somos y podemos llegar a ser han dañado y obstaculizado nuestra posibilidades como seres humanos. Y gran parte de nuestra naturaleza se encuentra en el reconocimiento de nuestros impulsos, y condiciones del cuerpo. Hasta en eso primitivo en nosotros que no aceptamos. No nos salimos de nuestra cabeza, creyendo que estamos resolviendo el mundo por medio de nuestras ideas, cuando las ideas, normalmente, pudieran venir después, como resultado de acercarse a describir lo que han sido las experiencias. Pero si suceden desde antes, si antes está el discurso, naturalmente vendrá una expectativa, y no habrá una verdadera experiencia. O un verdadero reconocimiento de lo que estamos viviendo. Porque, anticipadamente, la estamos limitando con nuestras palabras.</p>
<p><b>9. Un pingüino entra a tu cuarto con un sombrero puesto. ¿Qué es lo primero que te dice y por qué está en tu cuarto?<br />
</b>¿Sigues frente a la computadora?, dice el pingüino. Viene a rescatarme de una realidad impostada, en donde el pingüino me hace ver que [dicha realidad] es más fría que el lugar de donde él viene. Y me anima a salirme. Discutiremos por un rato de que no está tan fácil, hasta que terminemos comiendo unos pingüinos, mientras le hago ver que, por lo menos, disfruto ese momento. El pingüino se me quedará viendo pensando que soy puro pedo.</p>
<p><b>10. Describe (en 100 palabras máximo) a qué te dedicas.<br />
</b>Soy editora y lectora. Más lectora que editora. Me dedico a ver las posibilidades de que un texto salga a la luz. Esforzándome al intentar la objetividad en cuanto a resaltar los atributos que voy reconociendo en un escrito. Además, realizo un poco de promoción de los libros con los que me he involucrado, también algo de administración de la editorial en donde soy parte; y escribo. Aunque esto último aunque me cause tanto trabajo (esfuerzo) no lo veo como un trabajo pues todo mundo sabe que, escribir supone una gran dosis de dedicación, en comparación con el cómo es valorado dicho esfuerzo.</p>
<p>Respuestas: <strong><a href="https://twitter.com/LuciaMariaTA">Lucía María</a><a href="http://monicaesan.com/"><br />
</a></strong>Preguntas: <a href="https://abelibanezg.com/"><strong>Abel Ibáñez G.</strong></a><br />
Fotografía: <strong><a href="https://www.flickr.com/photos/lilbavvers/">Thomas Luong Bavington</a></strong></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Lucía María' src='https://secure.gravatar.com/avatar/9bc173a857de5fe1680e9d0ce6cc98de900d8da425fce75a2a3c5580f29016e0?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/9bc173a857de5fe1680e9d0ce6cc98de900d8da425fce75a2a3c5580f29016e0?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/dharma/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Lucía María</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Soy editora y lectora. Más lectora que editora. Me dedico a ver las posibilidades de que un texto salga a la luz. Esforzándome al intentar la objetividad en cuanto a resaltar los atributos que voy reconociendo en un escrito. Además, realizo un poco de promoción de los libros con los que me he involucrado, también algo de administración de la editorial en donde soy parte; y escribo. Aunque esto último aunque me cause tanto trabajo (esfuerzo) no lo veo como un trabajo pues todo mundo sabe que, escribir supone una gran dosis de dedicación, en comparación con el cómo es valorado dicho esfuerzo.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://twitter.com/LuciaMariaTA" target="_blank" >twitter.com/LuciaMariaTA</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/definicion-imposible/">Definición imposible</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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		<title>El anzuelo a los libros vivos</title>
		<link>https://errr-magazine.com/el-anzuelo-a-los-libros-vivos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Lucía María]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 Nov 2019 00:07:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Writing]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¡¿Una editorial independiente más?! Pero, ¿qué? ¿Están locos? En estos tiempos de rampante capitalismo… ¿Un romanticismo más? Sí, algo así. Nicolás Cuéllar y Raúl Aguayo, en un impulso de idealismo —o quizá, debido a su juventud divino tesoro— inician Dharma Books un 28 de agosto del 2016 con unas ganas desbordantes de publicar esos libros [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">¡¿Una editorial independiente más?! Pero, ¿qué? ¿Están locos? En estos tiempos de rampante capitalismo… ¿Un romanticismo más? Sí, algo así. Nicolás Cuéllar y Raúl Aguayo, en un impulso de idealismo —o quizá, debido a su </span><i><span style="font-weight: 400;">juventud divino tesoro</span></i><span style="font-weight: 400;">— inician Dharma Books un 28 de agosto del 2016 con unas ganas desbordantes de publicar esos libros que te hacen sentir vivo. Obviamente, todas las inseguridades de por medio, pero ¿Y tú crees que si me acerco a tal escritor me escuche? ¿Ya viste que tal escritora nos mandó su libro? ¿Y si creamos portadas bellísimas? ¿Y si contratamos a una editora? ¿Tener una oficina? ¿Ir a Frankfurt? Y así, en efecto dominó, un impulso llevó hacia otra y  otra oportunidad y otra. “Obviamente la hemos regado / no dejamos de aprender / estamos siempre preguntándonos / es como la eterna definición / cómo decidir línea editorial / y así sucesivamente”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Lo increíble, y no en un tono de inverosímil sino de hecho maravilloso, es que la genuina pulsión de hacer las cosas de la mejor manera ha desencadenado como una atracción hacia grandes plumas, experimentos interesantes, libros únicos y cada vez más bellos (en su totalidad). </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Entre las publicaciones están: </span><i><span style="font-weight: 400;">Estación Aldebarán</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Rosa Durán (2016), </span><i><span style="font-weight: 400;">Cinécdoque</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Luis Reséndiz (2017), </span><i><span style="font-weight: 400;">Balara / Asgard y otros poemas</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Roger Santivañez (2017), </span><i><span style="font-weight: 400;">La posteridad</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Juan Alcántara (2017), </span><i><span style="font-weight: 400;">Naturaleza Muerta</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Miguel Cossío Woodward (2018), </span><i><span style="font-weight: 400;">Évelyn</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Inti García Santamaría (2018), </span><i><span style="font-weight: 400;">Aquí el silencio no descansa </span></i><span style="font-weight: 400;">de Enrique Urbina (2018), </span><i><span style="font-weight: 400;">algo tan oscuro que no tiene nombre</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Andrea Alzati (2018), </span><i><span style="font-weight: 400;">Llegada la hora</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Karla Zárate (2019), </span><i><span style="font-weight: 400;">Mínimas Despedidas</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Lorea Canales (2019), </span><i><span style="font-weight: 400;">Las buenas costumbres </span></i><span style="font-weight: 400;">de L.M. Oliveira (Combate a 10; 2019), </span><i><span style="font-weight: 400;">Un hijo virtuoso </span></i><span style="font-weight: 400;">de Jaime Mesa (Combate a 10; 2019), </span><i><span style="font-weight: 400;">Todas las fiestas de mañana</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Miguel Cane (2019).</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y ahí vienen los que vienen —también en este 2019—: </span><i><span style="font-weight: 400;">El caníbal ilustrado</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Antonio Ortuño; </span><i><span style="font-weight: 400;">Matate, amor</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Ariana Harwicz; </span><i><span style="font-weight: 400;">Un montón de escritura para nada</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Sara Uribe.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Es correcto: la apuesta es por la literatura: a lograr entregarle (entrarle) al dharma literario, de ser posible. Por lo que, habemus poesía, novela, relato, ensayo, artículos e ilustración. Ya vendrán las traducciones, ya vendrá cualquier género literario (por inventarse) que toque la puerta.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y para obtener una probadita del contenido de narrativa, y un poco de la poesía, les presentamos las últimas publicaciones de(l) Dharma:</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Número 1.</b> <b><i>Las buenas costumbres</i></b><b> de L. M. Oliveira</b></p>
<p><i><span style="font-weight: 400;">Las buenas costumbres</span></i><span style="font-weight: 400;"> es el último libro de L. M. Oliveira, pero también es el primero. Es parte de la colección Combate a 10, un reto donde un grupo de escritores toman su primera novela, o una novela escrita diez años atrás, para reescribirla. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Luis Oliveira escribió </span><i><span style="font-weight: 400;">Las buenas costumbres</span></i><span style="font-weight: 400;"> por primera vez en el 2009 como </span><i><span style="font-weight: 400;">Bloody Mary</span></i><span style="font-weight: 400;">. Es la nueva novela con la historia de Sebastián (Esteban) que, en el recuento y reconocimiento de diferentes momentos de su vida, va entretejiendo sus raíces, concretando su carácter y apropiándose de su voluntad. Así como el protagonista de la historia tiene dos nombres, esta novela tiene dos grandes intentos, </span><i><span style="font-weight: 400;">Bloody Mary</span></i><span style="font-weight: 400;"> que es un primer acercamiento osado y febril, y </span><i><span style="font-weight: 400;">Las buenas costumbres</span></i><span style="font-weight: 400;">, ya una concreción madura, sosegada, con la voz de un narrador al que no le interesa su protagonismo, sino que se centra en la historia, en profundizar en los detalles e ir dejando claro lo que va sucediendo en una relación padre e hijo. Con </span><i><span style="font-weight: 400;">Las buenas costumbres</span></i><span style="font-weight: 400;"> Oliveira nos entrega la versión más honesta del narrador de esta historia, quien al verse envuelto en dicha honestidad no le queda más que también entregarse al dolor y a la belleza de cada suceso que se le presenta, lo arremolina y lo va convirtiendo, cada vez más, en un hombre consciente de su carácter humano.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Mi institutriz se llamaba Mariana, tenía veinte años, la recuerdo con su vestido blanco, que era como su uniforme. Me ayudaba con las tareas: resolvíamos ecuaciones y memorizábamos poemas. Cuando terminábamos, si Mariana no tenía que leer un libro o escribir algún ensayo para la facultad, charlábamos en la mesa del comedor. Ahí preguntaba sobre Sebastián y su tristeza. Según ella, se la pasaba encerrado. Las pocas veces que lo había visto, parecía tener el semblante taciturno. Yo le expliqué que así eran sus días. Y sí, desde que se fue Carmen, Sebastián pasaba más y más tiempo encerrado en su estudio. Eso sí, en las noches salía de fiesta y cada tanto invitaba a sus amigos a jugar póquer y beber. Pero en general se dedicaba a la lectura. En aquel entonces estaba obsesionado con la historia portuguesa de los siglos XVII y XVIII. Solo hablaba de aquello.” (102)</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Mariana volvía de la universidad pasada la hora de la comida. Se bañaba y subía a preguntarme si quería ayuda, siempre con su vestido blanco. Llegaba al cuarto con el pelo suelto y mojado. Recuerdo que ese gesto me enloquecía, pero no sé por qué, quizá me la imaginaba en la ducha. Lo cierto es que el vestido blanco acompañaba muy bien su cuerpo. Yo solía esperarla con un libro en la mano, para impresionarla.” (103)</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>Number two. </b><b><i>Évelyn</i></b><b> de Inti García Santamaría</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Inti, que nació con la poesía en la boca, nos desborda —una vez más— con este poemario</span><span style="font-weight: 400;"> de versos desbocados, llenos de vida: peces que salen del agua y nos pescan a nosotros, nosotras —las lectoras, los lectores— con anzuelos a los ojos. </span><i><span style="font-weight: 400;">Évelyn</span></i><span style="font-weight: 400;"> es una enunciación o manifiesto que cuestiona hasta líquido amniótico de la realidad (al mismo tiempo que antimanifiesto, que antienunciación; la antipoesía más poesía que nunca). Y, antes de seguir con el alardeo, mejor acudir hacia sus versos:</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Elvis del Perú </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Un poema sin justificación. Un poema que renuncie, en primera instancia, a la visibilidad. Un poema que no responda al juicio de las redes. Estoy en casa y cada uno de los gestos que hago lo hago para nadie. Elijo recostarme o sentarme o quedarme de pie para nadie. Esta noche dormiré solo. La libertad con la que elijo mi posición para dormir es la libertad con que me gustaría escribir un poema. (19)</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>(De) tripas corazón o en el número tres. </b><b><i>Matate, amor </i></b><b>de Ariana Harwicz</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Una de las apuestas que más emocionan a la editorial —“porque, simplemente, nadie más estaba apostando (todavía) por ella en México” (cuenta Nicolás)— es </span><i><span style="font-weight: 400;">Matate, amor</span></i><span style="font-weight: 400;"> de Ariana Harwicz, una novela cruda, visceral, pero y también, verdaderamente profunda y compleja. ¿Qué mujer, madre de familia, está dispuesta a confesar esas emociones que le revientan al perder su identidad como mujer, al ser madre de familia? La narradora-personaje en un arranque continuo de honestidad que solo va </span><i><span style="font-weight: 400;">in crescendo</span></i><span style="font-weight: 400;"> hasta casi… (mejor leerla)… es una novela que te estruja con el instinto de la verdad:</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Me recliné sobre la hierba entre árboles caídos y el sol que calienta la palma de mi mano me dio la impresión de llevar un cuchillo con el que iba a desangrarme de un corte ágil en la yugular. Detrás, en el decorado de una casa entre decadente y familiar, podía sentir las voces de mi hijo y mi marido. Los dos en cueros. Los dos chapoteando en la pileta de plástico azul, con el agua a treinta y cinco grados. Era un domingo víspera de día feriado. Estaba a pocos pasos de ellos, oculta entre malezas. Los espiaba. ¿Cómo es que yo, una mujer débil y enfermiza que sueña con un cuchillo en la mano, era la madre y la esposa de esos dos individuos? ¿Qué iba a hacer? Escondí el cuerpo adentrándome en la tierra. No iba a matarlos. Dejé caer el cuchillo. Fui a colgar la ropa como si nada. Abroché bien las medias de mi bebé y mi hombre. Los calzoncillos y las camisas. Me miré como una campechana ignorante que cuelga ropa y se seca las manos en la falda antes de entrar en la cocina. No se dieron cuenta. La colgada de ropa fue un éxito. Volví a recostarme entre troncos.” (9)</span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Dharma Books &amp; Publishing está intentando hacer las cosas diferentes: lanzando certámenes de poesía para nuevas voces y, también, de narrativa; convocando a las plumas de mujeres (porque parece que son más cuidadosas con su trabajo, entonces habría que alentarlas más). Reconociendo a la literatura mexicana, propuestas vivas y viscerales; aunque nada es garantía. Pero la apuesta ya está, y las ganas ya revientan la pecera directo hacia el inmenso mar de posibilidades por explorar. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para adquirir los ejemplares de la editorial puedes hacerlo en varias librerías de la CDMX o en la tienda en línea aquí mero: </span><a href="https://www.kichink.com/stores/dharmabooks"><span style="font-weight: 400;">https://www.kichink.com/stores/dharmabooks</span></a></p>
<p>Fotografía por <a href="https://www.flickr.com/photos/p_wayser/">Pierre Wayser</a></p>
<div class="saboxplugin-wrap" itemtype="http://schema.org/Person" itemscope itemprop="author"><div class="saboxplugin-tab"><div class="saboxplugin-gravatar"><img alt='Lucía María' src='https://secure.gravatar.com/avatar/9bc173a857de5fe1680e9d0ce6cc98de900d8da425fce75a2a3c5580f29016e0?s=100&#038;d=identicon&#038;r=g' srcset='https://secure.gravatar.com/avatar/9bc173a857de5fe1680e9d0ce6cc98de900d8da425fce75a2a3c5580f29016e0?s=200&#038;d=identicon&#038;r=g 2x' class='avatar avatar-100 photo' height='100' width='100' itemprop="image"/></div><div class="saboxplugin-authorname"><a href="https://errr-magazine.com/author/dharma/" class="vcard author" rel="author"><span class="fn">Lucía María</span></a></div><div class="saboxplugin-desc"><div itemprop="description"><p>Soy editora y lectora. Más lectora que editora. Me dedico a ver las posibilidades de que un texto salga a la luz. Esforzándome al intentar la objetividad en cuanto a resaltar los atributos que voy reconociendo en un escrito. Además, realizo un poco de promoción de los libros con los que me he involucrado, también algo de administración de la editorial en donde soy parte; y escribo. Aunque esto último aunque me cause tanto trabajo (esfuerzo) no lo veo como un trabajo pues todo mundo sabe que, escribir supone una gran dosis de dedicación, en comparación con el cómo es valorado dicho esfuerzo.</p>
</div></div><div class="saboxplugin-web "><a href="https://twitter.com/LuciaMariaTA" target="_blank" >twitter.com/LuciaMariaTA</a></div><div class="clearfix"></div></div></div><p>La entrada <a href="https://errr-magazine.com/el-anzuelo-a-los-libros-vivos/">El anzuelo a los libros vivos</a> se publicó primero en <a href="https://errr-magazine.com">ERRR MAGAZINE</a>.</p>
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