Amor incondicional…

Pude ser esa,
la que te mirará y te sintiera a su lado,
la que agradeciera y te dijera te amo.

Estás en mis venas como dios en los ríos,
estás en el aire cada vez que respiro,
en mi nariz como silueta,
en mi espalda y en mi cabeza.

Me enseñarías a volar.

Y volaste mi vuelo,
me enseñarías a soñar,
y me quitaste los sueños,
triunfaste en tu vida pero pisoteaste aún cuando dolía.

Tú amor llegó tan lejos,
que no bastó dejarme sin cuerpo, sin mente y sin eco.
Pasando algún tiempo,
domine el dolor en soledad,
cautiva de tú falsa bondad,
Justifique cada falta por error,

Y era yo la que pedía perdón.

Tú amor llegó tan lejos,
que te cegó,
en cada golpe, palabra y cada adiós.

Te fue rutina rechazar y lastimar,
salar y quemar en vez de guiar,
y ahora pides que te llamé ¿Mamá?

Fotografía por Stanley Bloom

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