¿Cuál es el origen de la canción?
Nació como otras tantas, un día en mi habitación (Ibán) trasteando con la guitarra encontré la melodía del estribillo y me pareció muy potente y de ahí hice toda la canción, me recordaba un poco a The Pains of Being Pure at Heart. Luego lo importante e igual más difícil fue encontrar la frase del estribillo, que se iba a repetir mucho y quería que, por un lado sonase bien y por otro lado que tuviese un mensaje y que fuera emocional. Una vez que estaba “adiós al miedo”, se me ocurrió contar algo liberador, que contase que tenemos que preocuparnos menos de las cosas importantes, de querer hacer todo y no querer perderse nada, de que hay que saber perder el tiempo para disfrutarlo realmente.

¿Cómo fue la sesión de grabación?
Muy divertida, como siempre con Carlos Hernández y con Los Marcianos. Estuvimos una semanita en el estudio que tiene Carlos en Pedrezuela (Madrid) y grabamos 10 canciones. Esta en concreto fue muy sencilla de grabar porque ya la teníamos muy clara.

¿Cuáles fueron las referencias, influencias o inspiraciones musicales?
Por un lado, en la melodía y un poco el espíritu de la canción fueron The Pains of Being Pure at Heart y con los sintetizadores intentamos un poco mirar hacia algunas de las canciones de The Cure, ese rollo de “In Between Days” o “Boys don’t cry”. En la letra creo que no miramos hacia nadie en concreto.

¿Qué es lo que más te gusta de la canción y por qué?
El espíritu y el buen rollo, el mensaje, el sonido, el estribillo, lo poderoso que puede llegar a ser cantar todas esas cosas y llenarte de energía por dentro.

¿Qué fue lo más disfrutable del proceso de escritura, producción y grabación?
Disfrutable fue todo el proceso de producción y grabación, es una de las canciones más especiales del disco y la tratamos con mucho cariño. Fluyó todo bastante fácil porque es un tipo de sonido que se nos da muy bien.

¿Cuál fue la parte más difícil del proceso y cómo se superó? *
La letra me costó mucho y eso fue como un jeroglífico, tenía que encontrar todo el tiempo palabras con una métrica concreta para que sonara como queríamos, palabras que acabasen en -ar para el principio de las estrofas y me costó bastante encontrar palabras que tuviesen sentido y realmente aportasen algo a la canción. Lo conseguí con trabajo, echándole horas, buceando en libros de poetas que me gustan (Manuel Machado, Karmelo C. Iribarren, Roger Wolfe, Diego Vasallo…) buscando y aprendiendo de cómo lo hacen ellos, que palabras usan.

Si hubieran podido invitar a cualquier otra persona a colaborar, ¿quién hubiera sido y por qué?
Pues tenía la fantasía de que colaborase Kip Berman (The Pains of being pure at Heart, The Natvral) y hasta le llegamos a escribir, pero no pudo ser. Tal vez ahora, que esté grabada, se la enviemos a ver si se anima y podemos hacer una versión en inglés o algo.

Recomiéndanos alguna canción que hayas escuchado ultimamente y que te guste.
Voy a recomendaros “Metro Madrid” de Bueno Perdona.