A Montse

Siento que no te has ido, que sigues en tu casa, que no me envías mensajes y no subes nada a redes sociales, que estas con otros amigos y siempre estás ocupada con tu familia. No he comprendido que ya no estás. Que la última vez que te vi, inmóvil, no dijiste nada y esa fue la última. Y lo más que me pude acercar fue a través de un vidrio y lo único que dije fueron lágrimas de tristeza.

Te recuerdo con esa camisa vaquera blanco con negro, la forma tan extraña de tus labios y la forma sonrisa tan linda que dibujaban, con tu sensualidad escondida en inocencia o tu inocencia escondida en sensualidad. Todo lo que platicábamos, las cosas que dejamos a medias, los cadáveres exquisitos,, el tarot que enlistamos de nuestros personajes favoritos ~ donde André Bretón era l’empereur y Eliphas Levi le Pape ~ los cursos que tomamos en el Woody, los roces y las indirectas que nos decíamos que nos gustábamos cada vez más, las veces que jugamos los ejercicios síquicos por teléfono, tu fijación por la buena ortografía, las veces que me metía a tu cuarto a escondidas de la casera, la piñata del diablo que a todos les dio miedo y nos descalificaron.

Me iniciaste en todo lo que me gusta hacer hoy, me llevaste a conocer a Alan Glass y a P. Friedeberg, hasta ahora comprendo que no debí de alejarme de ti, ojalá ese simple hecho hubiera cambiando tu destino, pero nuestra amistad como la conocíamos se termino cuando me fui a Paris, pensaba que a mi regreso retomaríamos donde se había quedado, como era, cuando éramos.

(Me Hubiera gustado iniciarme en el teatro contigo, por el amor por las cantinas, la devoción por las imágenes religiosas…)

Es algo muy egoísta de mi parte pero me alegro tanto de eso, de habernos alejado, de tener esa ruptura al irme y no dejar nada claro entre nosotros porque a mi regreso, un par de meses después, tú con tus nuevos amigos y yo con los míos. No hubiera soportado perderte como era, cuando éramos.

Espero tener el valor algún día de regresar donde duermes, decirte que te quiero y te extraño, y que cuando deje este mundo, la primera persona que se enfrente a mi seas tú.

Fotografía por asketoner

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