¿Ya son las 6:30 p.m.?

Estoy esperando que den las 6:30 p.m. para salir de la oficina. Me llegan a la mente recuerdos de hace más de un año, tal vez año y medio o dos. ¿Recuerdas cómo era cuando me querías?

Yo si lo recuerdo, siempre lo recuerdo y ese es mi puto problema porque no puedo dejar de vivir en el pasado, en esa etapa de nuestra relación donde lo teníamos todo y nada.

Hoy voy a salir del trabajo e ir a casa (como todos los días), en donde estarás probablemente jugando con tus videojuegos y vamos a seguir fingiendo que todo está bien. Pero esto pronto se acabará, en un par de meses tal vez un poco más, todo se irá a la mierda, como venimos diciéndolo desde hace meses.

Sigo aquí escuchando Tan Fuerte, Tan Frágil de División Minúscula, todavía no son las 6:30 p.m. Ya me quiero ir para llegar a casa y verte y fingir que todo está bien, ver alguna película, cenar y tener sexo antes de dormir.

Fotografía: Catherine Lemblé

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Carla Faus

Filosofía actual YOLO. Hablo conmigo misma, porque hablar con los demás no se puede.