Ya no hay vuelta atrás

A través de un reloj paralizado te veo, te extraño y deseo que vuelvas a ser aquél que me preparaba postres y me cantaba boleros con su guitarra vieja.

Tengo tanto miedo de perderte. Te estás yendo de a pocos, sin despedidas, sin darte cuenta te desvaneces entre diagnósticos. Tu vida está tan maltratada y hasta ahora lo entiendo.

Me desconecto de la nave espacial y me pierdo en tu espacio para buscarte y gritarte que no me dejes.

A pesar de que todo se nubla entre acciones bizarras te amo. Siempre te amaré y te esperaré con ansias aunque tenga la certeza absoluta de que ya no volverás.

Este es el duelo más duro que he vivido, no sé cómo manejarlo.

Lo siento por no ser tan fuerte como soñabas. Lo siento por no ser la guerrera que siempre esperaste. Nunca una pena me había quemado tanto. Nunca un dolor se me había instalado en el pecho de esta manera. Aunque quiera salvarte, ya no hay vuelta atrás.

No olvides mi nombre. No olvides mi rostro. Por favor no olvides mi cabello rojo. Lamento sonar con esta desesperación en el alma. Mi corazón sólo desea que pronuncies mi nombre acompañado de un te amo.

Fotografia por ecka’s echo

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Roja
Autor

Déjà vu, diseño, fotografías análogas y caminatas sin rumbo.