Você lembra, eu me lembro, nos lembramos

¿Qué es lo que significa lembrar? me preguntaba mientras veía una película de Portugal. ¿Qué es lembrar? ¿Qué es lembrar? sé que está ahí, en la punta de la lengua, sé que está en algún rincón de mi cerebro porque me lo enseñaron mientras caminábamos y mientras íbamos en el bus. ¿Qué es? ¿Qué es?

Cuando en los subtítulos aparece la traducción: Recordar.

Lembrar significa recordar. Qué irónico me dije, mientras seguía viendo la película. Una película que retrataba cómo los fantasmas de las personas que hemos conocido nos bloquean, pero al tiempo, nos brindan narrativas hermosas y discursos que podrían hacer de nuestro diario vivir una obra de teatro mientras nos repetimos lo mismo, mientras hacemos rumiaciones que no nos dejan dormir, ni disfrutar del sexo, ni comer, ni andar.

Cada día entonces, salimos a cantar esa canción que cuenta nuestra vida y nuestra muerte, como en la película, mientras el protagonista canta: I put a spell on you, recuerdo que la canción dice: te amo así tú no me quieras, porque eres mío.

Así es como, en la película se retratan procesos psicoanalíticos cargados de intención en cada acto de cada personaje:
– Entonces, ¿vas a casa de tu ex novia porque aún la amas?
-Porque sabría que ella me recibiría.

Llenos de excusas y pretextos que nadie sabe leer muy bien, forzamos las mentiras para sobrevivir y por orgullo o escudo no decimos la verdad, porque duele admitir que aún amas, que te entregaste, que extrañas, que sabes todo del otro, que aún huele al otro en ti.

Fueron 90 minutos de lembrar cómo me enseñó esa palabra, cómo pronunciaba, cómo se reía de mi mientras me lo enseñaba y cómo me evaluaba después. Así con cada letra del abecedario:

-Dime tres palabras en portugués por cada letra del abecedario.
Luego yo le decía: Traduce esa canción. Me gusta.

90 minutos en los que elegí ir a cine para no recordar nada, pero me lo recordaron todo.

Lembrar. Ahora sí sé que no se me va a olvidar.

Referencia:
António um dois três – Leonardo Mouramateus

Fotografía: Michelle Owen