Tengo ganas de vomitar

Tengo ganas de vomitar un conejito. Si, un conejito como eso del cuento de Cortázar.
Quiero vomitar ese conejito negro que está saltando hace días dentro de mi panza.
Me invade el sentimiento de desesperación.
Sé que está ahí jugando conmigo, con mis sentimientos, con mi mente. Quiero vomitarlo para ya no sentirme así. Sé que sera doloroso pero ya no lo soporto.
Los días pasan y se que se está riendo de mí agonía. Disfruta mi sufrimiento, me ilusiona y me da donde más me duele, en el amor.
A veces se disfraza de mariposas y las siento revolotear dentro de mí pero cuando me empiezo a emocionar me patea las entrañas y me doy cuenta que nunca existieron, era el puto conejito negro jugando conmigo. Lo detesto.

Mañana tengo planeado vomitar el conejito negro de una vez por todas