Sueños

Todo el tiempo estoy soñando, cuando estoy en la ducha, cuando desayuno a las 3 de la tarde, cuando camino por las calles encharcadas de la ciudad, hasta cuando me depilo las piernas me gusta imaginar historias, bonitas historias.

Puedo decir que me gusta soñar más dormida que despierta y admito que me gustaría poder hacer realidad unos cuantos sueños y otros tantos botarlos a la mierda.

Me gusta soñar contigo, verte tan hermoso como cuando caminamos juntos de la mano, me gusta soñarnos en un mundo menos enfermo. Pero detesto despertar y darme cuenta qué tal vez todo ahí se quede.

Podría dormir noches y días enteros si me aseguran que el sueño no acabará, que tendré el poder de volar y ser invisible. Que recorreré los cielos y atravesaré las nubes, que te daré un paseo para que puedas mirar frente a frente la parvada de pájaros que emigra hacia el sur.

Me gusta poder volar. Me gusta que me acompañes en el viaje. Ojalá esta vez nadie me despierte.

Fotografía: dima semenovykh

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Autor

Sarcástica y ridícula. Me gusta el frío, la lluvia y el helado, pero nunca juntos. Mi pasatiempo favorito es hacer todo tipo de pendejadas que te recuerdan que aún llevas un niño dentro.