Siempre fui sola

Nunca fuimos novios y ya me causabas todas las emociones juntas, tristeza, felicidad, enojo, ansiedad, coraje, nervios, odio, miedo. Definitivamente no eras para mí, haciendo a un lado el ego. Pero quizá provoqué mucho de lo que está pasando ahora. Yo pienso en ti, te doy mi energía y tú estás feliz, sin pensar en mí, en cómo me dejaste, si me desmoronaba, si me quedaba llorando y pateando de coraje, mientras tú estás riendo, bebiendo y abrazando a tu novia. Me quedé helada al ver tus fotos, feliz. Jamás imaginé que conocerme te haría cambiar de la noche a la mañana y yo sentirme usada por ti, me siento responsable de eso, pero a la vez me siento merecedora de lo mejor para mí en éste mundo y que te fuiste como tenías que irte, cobarde, desentendido y liberado de tu responsabilidad. Contigo no veía un futuro, sólo un presente. Contigo sabía que no tendría felicidad, y tal vez estoy escribiendo despechada, desilusionada y con resentimiento, pero puedo asegurar que jamás limité mis sentimientos, dije todo tal cual lo sentía, dije todo lo que llevaba dentro de mí, me desahogué y no me quedé con las ganas de gritarlo de frente, que estaba enamorada, que me enamoraste en tan solo poco tiempo, que me dejé enamorar. Tengo mucho que decir, pero me limitaré a insultarte, a decir de más.

Ahora estoy aquí escribiendo sin que me leas cuando antes te emocionaba saber que escribía por y para tí, ahora estoy escribiendo sin que sepas mi sentir, mi tristeza, mi llanto de todo el día. Seré anónima, así como cuando no nos conocíamos, regresó el tiempo, tanto lo deseé, que regresara, pero no de ésta manera, ahora serás un desconocido que conocí hasta como dormía.

Ahora no puedo verte, y ni quiero. No quiero saber de ti, de nada, no quiero saber si te va bien, si te va mal, si pagarás por todo el daño, si te lastiman, si te molestan, si comes, si bebes, si lloras o si te mueres.