Saniraliab Serejum

Pasean por el labio de una playa pacífica… Pacífica. En papayas, jamás en pelotas, por obvias razones. Siempre frescas.

Caminan sin máscaras en la contemplación del paisaje y de sí mismas. Absortas quedan en las formas que les agradan.

Enrollan todos sus dedos apretando la arena seca. El océano brilla como celofán inmenso.

Miradas tropicales regresan, se van, regresan, se van, regresan, se van, regresan, se van, regresan. Pensamientos asoleados las sumergen en sueño:

Estirarse tanto hasta soltar la ropa humana, caer en la arena mojada, disolverse como espuma en cualquier ola: convertirse en mar. Ahogar hombres necios. Bailar como se quiera bailar.

Su luz las guía de nuevo hasta tierra firme con saberes propios.

Vuelven a su cuerpo, pero con otra piel.

Fotografía por Gastón Suaya

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *