Sanada

No dejé de escribir por la tristeza que me causó alejarte de mi vida,

dejé de escribir porque quise acumular toda ésta explosión interna

y sacar las emociones para poder escribir algo mejor.

Me felicito por haber pisado fuerte y decidirme por alejarte de mí, y alejarme de tí.

Alguien me dijo alguna vez:

Si alguien te causa sensaciones extrañas, que realmente no son gratas para tu mente, cuerpo y alma, lo mejor es decir adiós.

Y con eso se refería a estar triste, enojada, decepcionada, ansiosa, enferma… Y yo, me enfermé, lloré, grité de coraje, me decepcioné por tener tantas expectativas, comencé a tomar ansiolíticos y me encerré en mi cuarto dejándome caer. Al alejarme, subió mi vibración.

Pero acepto mi parte, mi responsabilidad y no culpo a nadie, ya que yo cedí seguir en tí… Y en éste momento me doy cuenta que no estoy escribiendo tanto como cuando creía haber estado enamorada de tí. Y no te odio, porque el odio es un sentimiento y yo por tí, ya no siento nada. Definitivamente ya no tengo más que decir, así que adiós.