ojos de miel

Y si al final,

vernos,

cruzarnos por mera coincidencia  y sonreírnos, con mis hartas ganas de sostenernos la mirada con el desenfrenado afán de besarnos; y pretender no conocernos.

Por mi parte, estamos bien.

Fotografía por Martin Canova

Dan Rangel

disfruto el cigarro en ayunas frente al mar.