No era amor

Si creí saber algo del amor, estaba totalmente equivocada, no lo había conocido hasta ahora. Todo lo anterior a él había sido deseo, capricho, ilusiones baratas, ideas basadas en prejuicios e inseguridades, falta de amor propio, falta de algo mutuo. Por mucho tiempo me creé la idea de que el amor era ese rush de inestabilidad, de mariposas alteradas en el pecho, de largas horas de chat y besos apasionados que terminaran en sexo, pero que al final de la noche cada uno seguía su camino y el mañana siempre estaba en duda. No podría hacer estado más equivocada sobre algo en mi vida, y es que siempre había idealizado a las personas de las cuales me enamoraba, nunca me enamore de ellas, nunca por las razones correctas, hasta que llego alguien, tan real como se es posible, tan si mismo, y me enseño un par de cosas.

Que el amor si es ese rush que sientes en el pecho, pero porque arde de felicidad, que lo mutuo es hoy, mañana y lo que nos dure la vida, que no se debe dudar si te querrán al día siguiente, que el sexo conlleva ritmo y confianza, que las acciones prueban toda intención y que el «Te amo» que cuenta sale de lo más profundo del pecho y es un testamento. Que el amor no te intenta cambiar, si no mejorar, te inspira, no destruye. Que a pesar de que todo terminase, no fue un error, no te deja cicatrices, te deja historias, experiencias y vida bien vivida.

Créeme que se sabe un poquito más sobre aquello que llamamos amor que cuando estas con la persona correcta, y te das cuenta cuando tu corazón esta en paz.

Fotografía por dirtyharrry

Poly Cg

Amante del café y de las buenas historias, turista de museos y galerías de arte. Fotógrafa en proceso y escritora de vez en cuando entre inspiración y ocurrencias.