Lo incierto

Cierto es que causas deleite visual, pareciera ser que eres la Thérèse de Picasso, inspirándolo para plasmarte como una obra maestra, digna de una atracción únicamente hacia esta obra, tú. 

Cierto es que creas caos mental, pareciera ser que aquella teoría de la correspondencia no habla más que de ti, incluyes gotas de “limerencia” en mi ser, algo que no puedo controlar y que me hace sentir en el dichoso enamoramiento. 

También es cierto que eres la representación de lo más bello y hermoso que existe en lo tangible, así como lo más profundo y cautivante de lo intangible, ¿acaso es que Platón se refería a ti cuando hablaba de dualidad y amor?, una idea atrevida y riesgosa, que vale la pena pensar.

Lo incierto es hacia donde me llevas con esta adoración por ti, esta entrega nuevamente que provoca incertidumbre y duda, esperanza y emoción, es incierto que te quedarás, que me corresponderás y me amaras. Aquello incierto es lo que inunda mi realidad, me hace alucinar como ante mi florecen magistrales peónias mientras escucho aquellos complejos y hermosos cantos de las alondras, al frente solo hay óleo y lienzo, hojas en blanco y tinta, todo para que juntos creemos una nueva obra maestra, un escenario que deseo jamás se esfume.