It’s just a matter of time

Necesitamos hablar con nosotros mismos, del pasado, del presente, del silencio, del odio y del amor.
¿Qué tanto amamos lo que perdemos?.
¿Qué tan conscientes somos de lo que arruinamos?,¿Queríamos arruinarlo?, ¿Por qué?.
¿Qué tanto amor puede justificar lo que te duele alguien?.
¿Qué tanto debería amarse a alguien para poder odiarle?.

Me gustan los espejos y los odio por eso, son un recordatorio constante de que no hay vuelta atrás… «Nadie sabe lo que es ser joven y volar hasta que es viejo y tiene que correr…» eso pensé ayer mientras hablaba por teléfono y prometíamos «para siempre’s» que no cumpliremos, por nuestra naturaleza humana, esta que nos obliga a sentir de lleno y decir un monton de cosas sin pensarlas, solamente porque así las deseamos en este instante. Resulta extraño, jodido y gracioso, que dijeramos «te voy a amar siempre» y ahora mismo nadie quiere volver a verse.

Todo es para siempre y para nunca, es la lección a aprenderse.

Fotografía: Dennis Schnieber