In my dreams we’re still screaming

Mis amantes van y vienen, 

algunos más importantes que otros, siempre dejándome esta nostalgia que se ha vuelto crónica.

Sin embargo la que siento hacia ti se distingue de cualquier otra 

manchada por la culpa y la vergüenza. 

Diego, pienso en ti y me hago pedazos.

Ahora entiendo porque siempre he preferido ser la víctima.

Diego, me dejaste ebria en medio de una calle oscura y te perdono; Yo también quisiera dejarme sola cuando te pienso.

Me mata saber que no se pueden arreglar las cosas porque ya no nos querremos nunca más. 

Diego, cuanto quisiera volver a ser niños. 

Quien diría que al que le di tanta importancia en ese entonces se ha vuelto nada más que una neblina lejana.

Diego, la tuya no me deja ver en las noches. Diego, la tuya me deja sola y ebria, constantemente, una y otra vez.