Hablando claro

Hablando claro: ¡Soy un desastre! Mi vida no tiene ni cabeza ni pies, caótica, loca, extraña y un tanto solitaria. Podría lamentar este hecho, llorar y auto compadecerme. Lo que soy es lo que tengo, no soy un papel secundario de mi propia existencia. Me gusta lo que siento ante situaciones distintas, por que aprendí a llorar cuando debo y a sonreír al momento, no importa cuán duro sea, la realidad es que sólo es eso, un momento. No busco lo que no soy, aunque casi todos me decepcionen, me mientan, me dejen sola, ni tengan palabras para cuando no estoy bien, soy como soy y al final de esta historia me recordarán como yo quiero ser recordada. Me ha costado la vida entender el concepto, aceptarme a mi misma tal y como soy; y es que lo que soy nadie podrá cambiarlo, simplemente me acepto como un ser vulnerable, pero exactamente fuerte, que he afrontado la vida con ciertos errores y con consecuencias, no importa lo difícil que sean. No intento caer bien ni mal. No estoy para llenar expectativas de nadie, si no las propias. He amado sin limitaciones, me han roto el corazón, he sido amiga y enemiga, amiga por convicción y enemiga por decisión, aunque mi tiempo no lo pierdo odiando. He dado lo más que he podido en una amistad, aunque esas amistades hayan pasado de largo. Mis sentimientos son un huracán, amo, odio, río y lloro al mismo tiempo. Todo está a flor de piel en mi persona. Nunca seré lo que los demás desean que sea, pero siempre, hasta el último día de mi vida, seré yo.

Fotografía por Sakis Dazanis