Gato

A veces me dan ganas de hablarle,
pero sé que no debo hacerlo, es una tortura.

No entiendo por qué las cosas ocurrieron así, no tenía que terminar tan mal.

Fotografía: Dima Semenovykh

Crissa G.
Autor

A Crissa no le gusta su nombre y jamás se le calientan los pies.