El eterno resplandor de Aurora

Elegí enamorarme de aurora, yo elegí, no fue el amor, mucho menos el corazón

la conocí mientras checaba Twitter y fumaba un churro de mota
las tardes se vuelven algo inservibles cuando el sentido no se haya ni hasta en el porno premiun un 14 de febrero

procuro llamarte

procuro no ser tan mierda contigo,
tú quien se asombra con mi pelo
y dice amar mis textos chaqueteros

la conocí exactamente un domingo
cuando el pecado es menos y se le pide perdón a dios de rodillas

procuro ser algo que no es ser tan yo cuando estoy contigo
procuro besar cada segmento de tu lengua
respirar por tu vagina y hacerte revirar los ojos

la conocí un domingo,
de hueva, churros, leyendo poemas de gente aburrida en Tumblr
de esos en los que no vale la pena seguir
sin conocerle bien los ojos

Yo elegí enamorarme de aurora, a pesar de saber que me aplastaría
a pesar de todo y nada
a pesar del odio que nos terminamos sintiendo
a pesar de la distancia
no cabía el no eres tú soy yo
éramos los dos
éramos más que eso que llaman amor de papel y palabras estúpidas
más que el mal que le hacían mis pensamientos
éramos el tiempo, las horas, los minutos, los segundos, al final cero
me queda el recuerdo de su saliva y su bóxer negro
el primer «te amo»  sincero
y las pedas con sus amigos

Yo elegí enamorarme, no el amor, mucho menos el corazón
elegí enamorarme
sabiendo el riesgo de que lo haría enserio
yo elegí mi destierro
elegí mis lamentos
mis pedos internos al no terminar de comprender que coño había pasado
en dónde la cagamos
en dónde nos dimos asco
y corrimos uno lejos del otro
aunque en realidad siempre quise quedarme

elegí aurora, la única mujer capaz de
matarme, besarme muerto y salir de antro a media noche

LOL

Fotografía: Mauricio Soto A.