El desierto y la raza

Existe una raza de humanos, o podría decirse una especie de humanos, que no se halla en cualquier parte de la historia.Para llegar a ellos, se tiene que viajar a las épocas más cercanas a uno, pero, y lo digo enserio, crea: eso queda vastante lejos.

Temo verme a la necesidad de narrarles, aquí, los más íntimos míos viajes hacia aquella región; más temo el omitir temer que ciertos detalles del viaje.

Así que sólo diré que aquella raza o especie, o cosa, humana se halla entre dos desiertos; el cual de calor plateado cristalino es uno y el otro amarillo barrocino.

Sólo diré que aquellas cosas tienen patas en lugar de piernas, pezuñas en manos y una mente con propensión a los sueños…

Cuando, una vez allá, me casé con Juno, sus sueños me invadieron en un cierto sexual rito de apareamiento igual a quedarnos horas y horas mirándonos; sueños de no dormir en calma, de no platicar por las noches; es decir, sus sueños tuvieron sueños de no soñarnos solos.

Pero, y lo juro, ellos se hallan a la orilla de las curvas oblícuas de entre dos desiertos.

Fotografía: Tiago Almança

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Autor

Nació en 1997. Actualmente estudia la carrera de Creación Literaria en la UACM. Ha colaborado en la revista Errr-Magazine e InsolenteRevista (ambas online).