El concierto de septiembre

Conocí a un chico en un concierto en septiembre, recuerdo bien sus ojos cafés.

El tipo de chico que no es como ningún otro, pero ¡vaya!, sí que desborda simpatía. Puede platicar con cualquier persona, imagino que otras chicas también quieren conversar con él.

Como otra veces, no importaba correr por él. Prefiero que nuestras sintonías fluyan hasta encontrarse por sí mismas.

Me sorprendió saber que él quisiera guardar una parte secreta de sí mismo para compartirla conmigo. No importaba que platicara con cien más, porque había una complicidad entre los dos.

Al momento, supe que él lograría cosas geniales en la vida. No sé si es buena idea decirle lo que sentí por él cuando, no yo sino mis sueños, lo encontraron sin querer.

Una vez me dijeron que todo lo que sucede es justo para ese momento, nada ocurre fuera de lugar. Hasta de las decepciones se aprende y podemos reconstruir nuevos puentes.

Si eres ese chico del concierto en septiembre, nos veremos, cuando la vida lo permita.