El amor no existe, pero ojalá existiera

El amor no existe, pero ojalá existiera. Para tener algo interesante que hacer. Para no aburrirse en las ciudades, para no tener que dormir. Por el cigarro en la banqueta. Por el café frío. Por las películas en francés.

El amor no existe, pero ojalá existiera. Para reírnos después. Para olvidarnos de la muerte. Para fingir que estamos bien.

El amor no existe, pero ojalá existiera. Para estar bien despiertos todo el tiempo. Para mirar por la ventana. Para querer huir. Por los parques en domingo, y las calles de madrugada. Por la lluvia a media tarde y las goteras de la sala.

El amor no existe, pero ojalá existiera. Para no perder el tiempo, ni gastarlo en pendejadas. Para no sentirnos estúpidos. Por el futuro que nunca llegó, por el ex que no se fue. Por sabernos débiles.

Por creer que “el amor no existe… pero ojalá existiera”.

Fotografía: Massimo Nolletti

L E O

Estudios sobre el Arte. Arte sonoro. Cine. El chico de las historias de amor, dejé twitter para que nadie me viera llorar.