Delirios

Delirio de franqueza,
palabras que caen a la soledad del pavimento,
fríos y al tiempo,
sin ningún motivo,
sin historias ni lienzos tibios.

Caminando entre proverbios y frases inexistentes,
la historia de la existencia tan vana y clara.

Insuficiente verbo
el que se tira por la cuerda
del alcohol añejo.

Sobre el camino angosto,
se retuerce el vientre,
vibrando hacia adentro,
entre poemas
y palabras que riman
en fila.

Nada importa,
van cayendo las palabras
y se escapan por el vacío
de la mente ocupada
entre problemas y fríos.

Son las mentiras,
tiras largas hacia la imprudencia,
la falta de honestidad,
declaraciones falsas de amistad.

Insolencias climáticas,
soluciones a palabrerías
que erizan la piel,
por la ilusión constante
del anhelo de ser ciertas.

Pero no.

Nada es verdad hasta difuminar,
lo poroso del ambiente
y pulir el corazón demente,
de amor,
de simbolismo,
geometría
y paralelismo
sin olvidar la empatía.

Porque nada tiene sentido,
todo se repite
volviéndose cíclico,
armonioso
y bastante cínico.

 

Fotografía: Vinnie Nanthavongsa