De caballeros

Me hubiese gustado conocerle, decirle que su hija estará en buenas manos; Que probablemente pelearemos y que muy seguramente tendremos «malos ratos». Pero que a pesar de eso y todo lo que se le pudiese ocurrir no dejaría de cuidarle y quererla; Me hubiese gustado poder compartir mesa con usted y resolver cualquier duda que tuviera hacia mi persona así dejándole en claro que mis intenciones son buenas; Me hubiese gustado poder decirle que su hija es lo más maravilloso que me pudo haber regalado un hombre al que no tengo el placer de conocer, que sin duda alguna su hija fue lo mejor que se me pudo cruzar en mi camino, Gracias.

No me queda más que prometerle, de caballeros, que la cuidare, protegere y querré de una manera muy especial. Jamás podré ocupar su lugar y no pretendo hacerlo, pero de algo estoy seguro la cuidare como usted hubiera querido hacerlo.

Quedese a verlo, tiene un lugar privilegiado. ¡Prometo hacerla feliz!

Fotografía: Michelle Owen