Cartas a Lucia (4)

Guanajuato agosto 2018.

Lucía, no me preguntes cómo pasa el tiempo. Te escribo esta carta desde el hermoso Guanajuato. Ya llegué, tengo un día aquí y por supuesto, sigue estando igual de hermoso como la vez en la que venimos.
Todo el mes de julio estuve ocupado Lucy, sabes inicié en la presentación de mi novela se llama “recuerdos” ese título tú me lo diste y no pensé en cambiarlo. Nunca pensé en hacerlo.
En mi mente he viajando muy lento, de nube en nube pensando en que me equivoque. si de verdad era yo y está estúpida locura de tenerte y no poder alcanzarte cuando te perdiste o fue la locura de hacer lo que querías para poder tenerte, lucí si me querías no tenías que haberte marchado.
Antes de viajar a Guanajuato pase a casa de mis padres a despedirme a ver a mis viejos que ya me había olvidado de ellos, mi madre muy insistente pregunto por ti ya sabes cómo es, lucí me creerás si te digo que no supe que inventar? Le dije cualquier tontería que se me vino a la mente y lo creyó. Bueno eso creo.
Mi padre es más inteligente, desde mi llegada me noto mal, me preguntó varias veces en compañía de mi madre si estaba bien, obviamente le respondí que si, que todo estaba perfecto. Bueno, al final me saco toda la verdad, le tuve que decir todo. Lucí le dije absolutamente todo, sé que al leer esto estarás muy molesta por qué siempre quisiste que nuestros problemas fueran solo nuestros y que la familia no interfiera, también no te gustaba que te metieran en chismes pero muchas veces tu hiciste hasta lo imposible para que hasta tu madre hablara de ti. Bueno eso es otro tema, no te quiero desviar.
Total, mi padre sabe de tu partida. Mi madre no lo sabrá, sabes cómo se pondría? SACRILEGIO!!!
Mi viejo me aconsejó acercarme a tu madre lo cual no lo hice, Lucy quiero meterte en problemas con tu familia.
Me despedí de Sergio nuestro gran amigo, el también se mostró triste por tu partida, Ángela tu amiga de años está molesta por qué no le has mandado no sé que cosas del trabajo. No me creerás que me hecha a mi la culpa por tu partida, tal vez tenga razón. Tal vez tenga toda la maldita razón Lucia.
Al llegar a casa me puse a acomodar mis cosas que me llevaría, libros y más libros, luci tome algunos de tus libros, esos de Monsiváis y de Octavio paz, los ocuparé en Guanajuato, también tomé tú libro de Rosario Castellanos el que te regalé cuando cumplimos un mes viviendo juntos.
También lucy me puse a escribir .

Escribí poema tras poema. Aquí te dejo uno dime si te gusta, se llama noche bajo la luna. Tú serás la primera en leerlo para no perder la costumbre.

No sé cómo es que mis brazos te hieren.
No sé cómo el cuerpo del deseo,
Cae rendido a tus pies.
No sé cómo las noches se pasan tan lento.
No sé cómo es que mi respiración se detiene.
Si tu sueño es tan largo.
Y tu cuerpo tan cortó.
Caes al vacío de tu existencia.
Llena de odios y rencores.
Tus ojos, los amantes perfectos.
Cómplices de mil batallas.
Los acompañantes de mis noches.
Amigos del silencio.
Y tu voz más dura que la agonía.
Y el recuerdo del encuentro.
Y el goce de tu baile.
El goce de la entrega de tu sueño.
Y mis ojos cerrados sufrirán.
Sufrirán con las caricias de tu cuerpo.
Mi cuerpo, sufrirá con la búsqueda de placer.
Sufrir con la búsqueda que vence el sueño.
La sombra carcome el cuerpo.
Sé que es lo que guarda tu boca.
El rumor que llena el camino de mi corazón.
Tus besos me aprisionan.
La pasión recorrida por mi cuerpo.
Con la dulce caricia de tu boca.
Y al final la sed se sacia,
Con la cura de tus labios.
Junto al amor más tonto.
Creando ausencias.
Matándote día a día.

Espero y te guste lucy, a mi me encanta. Este poema trataré de publicarlo aquí en alguna ciudad de Guanajuato, en León, Celaya, tal vez Salamanca. Veré donde me dan oportunidad.
Cuando hacía esto (y no me creerás) por primera vez después de tu partida sentía que no estabas lejos. Qué estabas a mi lado disfrutando conmigo lo que hacíamos. Tú pintando o viendo tus fotos y yo escribiendo. La escritura me ha acercado y de repente me ha alejado de ti.
Por qué maldita sea nos pasó esto Lucia.
Al momento de irme, vi al dueño del departamento, don Jaime siempre tan comprensivo muy amable conmigo, entendió lo de mi viaje, obviamente le seguiré pagando mes con mes, esto es dio una gran tranquilidad casi inimaginable.
Me siento nuevo, tantos años aquí en la ciudad de México, tantas historias que vivimos juntos, tantos escritos, tantas fotos, tantas pinturas tanto ir y venir contigo tanto de todo mi Lucia.
me emociona salir de viaje y me emociona muchísimo más saber que voy a un lugar que amo con todo el corazón.
Espero que cuando leas esto te transmita está emoción que tengo al escribirte, y llegué a tu mente esos momentos donde la alegría de apoderaba de  nosotros cuando aceptaban un proyecto.
Bueno a todo esto, te estarás preguntando el por qué mi viaje a Guanajuato. Bueno estoy aquí por qué me han mandado hablar de la universidad de Guanajuato para dar algunas clases en letras y filosofía. Nunca lo imaginé lucy tú bien sabes que no me cuadra la docencia pero que más da. No sabes el ánimo que me dio cuando leí la invitación, si, es súper Extraño por qué como bien lo sabes odio la docencia. Trataré de ser como esos maestros que siempre me apoyaron y que hasta la fecha no me han dejado solo.
Mañana es mi primer día y estoy muy nervioso, ahora sabes para que he viajando con muchos de tus libros. No te preocupes lucy los cuidare cómo a mi vida misma.
Aún no salgo a adentrarme a la ciudad pero en cuanto tenga tiempo lo haré y por su puesto, te contaré.
De vez en vez te extraño lucy, quisiera que en esta aventura estuvieras a mi lado apoyándome me siento tan frágil, en ocasiones me siento sin ideas para seguir escribiendo, siento que no tengo las ideas suficientes para decirle a mundo lo que siento o lo que significa está maldita partida.
Te quiero Lucia.
No sabes cuánto te quiero.
Me despido de ti, cuídate mucho y siempre sigue creando.
——–.

Fotografía por Patrick Liebach