Cartas a Lucia (3)

México, julio 2018.

Dos meses de tu partida lucy y aún no sé nada de ti, tú familia no dice nada tus amigos no saben en donde estás y en tú trabajo han dicho que sigues enviando proyectos pero no saben en donde estás.

Hoy como siempre te extraño y te deseo Lucia, deja que no pare de escribirte. Tú recuerdo hace de estos días tan obscuros, tan llenos de tristeza, lucy  por qué somos así? Por qué tú orgullo te ganó?

Muchas veces discutimos por eso. Por tu maldito orgullo! Pero oh Lucia, tú sabes que te quiero que por más discusiones mi amor por ti es tan grande.

He regresado poco a poco a mi trabajo, publiqué artículos en el periódico, bueno puntos de vista y opiniones acerca de la condición actual del país.

Me hubiera encantado que tú fueras la primera en leer y escuchar lo que escribo, así como las veces que te leí poemas estúpidos al oído, lucí no sabes cómo me sentía al escucharte suspirar?

Mis poemas parecían una inyección de tranquilidad a tu alma, aún extraño ese suspirar que te cause cuando te leí “escribo” o esas lágrimas que derramaste cuando escuchabas atenta “los amantes”. Oh mi lucí no sabes cómo te extraño!.

Sabes lucy, por fin terminé la novela que estuve escribiendo durante mucho tiempo, te acuerdas que en ocasiones no dormía solo de pensar en eso. Lucy, gracias  por el apoyo y las ideas que me diste he hablado con Julián mi jefe para que a la brevedad se publique. Lucia estoy muy emocionado por todo eso, incluso hace unos días me propusieron un nuevo trabajo el cual si se dan las cosas te estaré contando.

Es por todo esto mi ausencia, gracias a esto no te envié algo el mes pasado. Pero que más luci

En muchas ocasiones al regresar a casa grito tú nombre como si aún estuvieras aquí, pero luego la realidad me golpea fríamente a decirme que en la casa ya no estás, que tú recuerdo es el único que persiste en la memoria.

He empezado a tomar de ese horrendo café. El cual amabas, lo tomo por las noches, así como tú lo hacías y es cuando pierdo, cuando la infelicidad me gana, cuando al ver tus cosas lloro. Lucí por qué ha pasado esto?

He querido morir y frenar de golpe está infelicidad que me consume que hace que el recuerdo sea esa arma perfecta para destruir esto tan insignificante llamado vida.

Empezará la temporada de lluvias aquí en la ciudad, te acuerdas cómo caían las gotas sobre nuestras cabezas?

Sé que está es la temporada que menos te gusta, aún no entiendo porque te molestabas cuando de repente el cielo perdía la felicidad y empezaba a nublarse.

No entiendo cómo es que detestabas la lluvia si es el agua más pura para la vida.

Recuerdas cómo nos las arreglábamos para parar las goteras en nuestra primer casa. pusimos de todo y las goteras supieron como ganarnos. Supimos vivir con ellas incluso fueron parte de nuestra pequeña familia.

Te amo Lucia ahora mismo a escribir estas líneas siento un dolor irreparable en mi ser, me golpea tú recuerdo cuando escucho la música que te gustaba, me golpea cuando llego a casa y ya no me recibes con una sonrisa, el golpe es tremendo cuando veo, en nuestra recámara, tus cosas perfectamente arregladas, así como las dejaste cómo si en ellas nunca hubiera pasado el tiempo, como si ellas no supieran que jamás regresaras.

Así como estos últimos días, seguiré adelante paso a paso, siempre adelante, para que el camino se haga más fácil y nuestra distancia sea más corta.

Espero que pronto pasen los días para saber que en algún momento podré volver a verte.

Y si no es así, mi Lucy, recuerda que siempre estaré a tu lado.

En pocos días saldré de viaje a Guanajuato, esa mágica ciudad donde muchas veces nos perdimos y juramos regresar para hacer más que una vida hay.

por el momento me despido de ti esperado ciegamente una respuesta.

Te quiere.

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Fotografía por André van Tonder