Broken Flowers

Xenia y yo éramos amigos en la secundaria. Una vez, en el recreo, le dije «chinga tu madre, Xenia» y me contestó con una cachetada. Nos fuimos atrás de las escaleras a besarnos. En esas mismas escaleras nos dábamos besos Miranda y yo. El día que quise tocarle las piernas me detuvo, se levantó y se fue corriendo. Entendí que había llegado el final de lo nuestro. Mi relación con Susan, en cambio, fue más estable: fuimos novios dos meses. Susan y yo no nos besamos tanto pero fuimos mucho al cine. Vimos Titanic juntos. Era 1997.

Hoy el aire no está tan pesado como ayer. Salió el sol. Cociné frijoles. A las vecinas les gusta cuando cocino frijoles: el olor se mete por todo el edificio. A mí me gusta cuando Gemma prepara el café y la casa huele a un lugar distinto. Los olores no me dejan pensar, me llevan de vuelta a la realidad.

«Bueno, el pasado ya se fue, lo sé. El futuro no está aquí todavía, como sea que vaya a ser. Así que, todo lo que hay, es esto. El presente. Nada más», dice en algún momento el personaje de Bill Murray en esa película de Flores Rotas.

Les decía: hoy el aire ya no está tan pesado como ayer. Gemma está preparando el café y puedo olerlo desde aquí.

Fotografía por Martin Canova

Abel Ibáñez G.

Director y editor de ERRR Magazine. Músico y escritor. Nací en la Ciudad de México y hace unos años me mudé a Australia. Me gustan mucho los frijoles y las aceitunas.