Basura

Hace días que no logro escribir nada, ni siquiera una frase, absolutamente nada, todo sigue igual, sigo en el mismo departamento, solo con el mismo gato, comiendo lo mismo, viendo y hablando con la misma gente, tomando las mismas cosas, consumiendo las mismas drogas, la misma situación amorosa, entonces por que no fluyen letras de mí!?,despierto a las 3:45 a.m. como cada madrugada sin falta desde hace 10 años que el insomnio crónico me ataca, es el momento del día o de la noche o de la madrugada (da igual) en que escribo mejor ,salgo de la cama camino hasta la sala, me sirvo un poco de whisky con hielo saco mis cigarros, me siento en el sofá prendo la computadora y me planto frente a la pantalla que me ilumina con su luz blanca esperando que empiece a sacar algo de mí como escribirle a un muerto o a aquella que me juro amor eterno y se fue o a la mujer que ame más que a nadie y me cambio por algo mejor (a su criterio) o al gato francés o a la mujer que se convirtió en mi musa y le escribo poemas pero algo pasa que nada sale solo me quedo observando intentando escribir algo……….una palabra………… no me gusta………..la borro………..vuelvo a escribir dos o tres palabras mas intentando formar una oración……….no me convence la borro………..pienso sobre quien o que debería escribir……….enciendo otro cigarro, me asomo por la ventana y todo está en soledad, no hay nada afuera así como en mi cabeza, ahora no hay nada, no hay idea está vacía, le doy un trago a mi vaso regreso a mi computadora y vuelvo a intentarlo………..debería escribir sobre mí, algo así como una carta de presentación…………..no a nadie le interesa eso………a la gente le gustan leer sobre tragedias de otros o amores frustrados para sentirse identificados………….otro cigarro y el vaso de whisky se termino diluyéndose con el hielo, se escucha el sonar de las primeras aves, me percato que ya empieza a amanecer y no logre mi objetivo de escribir una noche mas perdida en la nada.
Pero al final me doy cuenta que eh escrito algo…….esto, basura al final de cuentas, pero escribí algo.

Fotografía: Franco Carino Zanotti