11/06/1990. Capítulo 1. La amenaza de mi nacimiento.

Estoy podrida, no me toques.

No puedo sentir la vida, eso que producee dolor. Dudo que el hombre sea bueno, pues mata y muere por matar. Cuestiono dioses, ídolos y al creador de galaxias.

Me estoy pudriendo, injurias salen de mi boca.

Pero aún así puedo amarte.

En mi mente, los demonios viven.

Vienen a tomar el té a las tres.

 

En mis ojos, la mentira se refleja, son color azabache.

Mis brazos son sogas, desliza tu cuello y salta.

Me vuelvo putrefacta cada vez que amo, miento, destruyo y robo.

No beses mi boca. Es fuente de fluidos corporales.

Estoy en estado de descomposición,

no siento la experiencia de vivir.

Voy suspendida, paseando por las veredas, cosechando vidas.

Dueña de todo.

Paseando perros y hombres.

 

Estoy pereciendo, siento angustia.

El miedo me canta canciones de cuna.

Las ratas me rodean, siento la hierba en mis brazos traslúcidos.

Me estoy pudriendo, soy biodegradable. Deja que me absorba la tierra.

Ya no seré estéril.

Llueve, sopla, muero.

La experiencia se acabó.

Abro los ojos, el recibo.

Crecen flores sobre mí.

Dejé de pudrirme

Ahora soy vida.

Fotografía por Martin Canova

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